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miércoles, 22 de abril de 2015

Canción de Hielo y Fuego y los signos zodiacales (II)

Si se perdieron la primera parte donde hablo de Casas como los Stark, Baratheon, Lannister y los Targaryen, no dejen de ingresar acá: http://bit.ly/1PlVndc 

Si no han leído los libros de la saga de Canción de Hielo o Fuego (también conocida como Juego de Tronos) o visto la serie, les recomiendo no seguir leyendo pues se harán spoilers hasta la temporada 4 de la serie (ALERTA SPOILERS) 


Casa Tully
Símbolo: Una trucha plateada, saltando sobre campo ondulado de azur y gules
Lema: Familia, deber, honor
Signo zodiacal: Piscis, el pez

La Casa Tully es una fiel representante de lo que es el signo Piscis, el pez. Son dulces, compasivos, sensibles, pero a la vez como ciertos peces les gusta nadar contra la corriente, guiados por su parecer a pesar de ir contra todo tipo de convenciones sociales y el qué diran.

Muchas de las características de este signo se ven reflejadas en dos personajes.  Uno de ellos es Catelyn Tully y el otro es Bynden, más conocido como el Pez Negro. Veamos, Catelyn hace suyo el lema de su Casa, anteponiendo la familia, el deber y el honor, lo hizo al tomar riesgos extremos por los suyos como enfrentarse desarmada a un asesino que quería acabar a su hijo Bran, irse a Desembarco del Rey a buscar a su esposo a advertirle de peligros o iniciar una guerra en los Siete Reinos sin importar las consecuencias solo porque alguien se metió con los suyos.

Por otro lado, tenemos a Brynden, de quien su hermano mayor dijo que era la oveja negra de la familia por no querer obedecer sus órdenes (las cuales eran casarse con alguien que él no quería), a lo cual Brynden dijo que ya que el símbolo de su familia era un pez, el sería el pez negro. De los piscis, este hombre hereda la rebeldía, el no dejarse gobernar por nadie más que él mismo, a pesar de lo cual nunca abandonó a su familia del todo, sino que siguió fiel a su hermano y su casa, demostrando en la lucha de los cinco reyes, su habilidad y ferocidad en la batalla.

Otro de los detalles importantes de Piscis es que suelen tener mayor sensibilidad hacia las cosas paranormales o los presentimientos y esto se comprueba durante la Boda Roja, pues es Catelyn quien descubre (aunque demasiado tarde) que los Frey están armados hasta los dientes cuando ellos están desarmados, mientras que el instinto Piscis de Brynden hace que precisamente momentos antes de la masacre  se vaya a orinar salvando así su vida…




Casa Frey
Símbolo: Dos torres gemelas azul oscuro sobre un fondo gris plateado
 Signo Zodiacal: Géminis, los gemelos

Un puente para atravesar un río. Tal es la principal riqueza de la Casa Frey en Westeros, el agua es siempre mutable, siempre se está moviendo de un lado para el otro, nunca se queda quieta y está constantemente cambiando de posición tal es el comportamiento de los Frey.

Lord Walder Frey es el amo y señor de esta familia y si dudan de su carácter geminian, solamente tengan en cuenta que este signo es uno de los más activos dentro del zodíaco y que Lord Walder ya supera los 90 años, sigue engendrando hijos, sobreviviendo a sus esposas y  parece estar en todas partes.

Una de las mejores características de aquellos nacidos bajo Mercurio es su habilidad para sacar la mejor tajada en los  negocios, ¿y qué mejor manera de comprobar esto que viendo lo que lograron los Frey cuando los Stark querían atravesar el puente? No solo llegaron a varios acuerdos beneficiosos para ellos  sino que lograron casar a Robb Stark, el heredero reinante de Winterfell con una de las tantas descendientes del gran patriarca de esta casa.

Esta misma habilidad les permite estar en la mayoría de las veces en el bando ganador. Fue así como los Frey no intervinieron en la rebelión de Robert Baratheon hasta que ya se sabía quien vencería (por esta maniobra ganarían el apelativo de El Tardío Lord Frey por parte de El Pez Negro) y supieron aliarse con los Lannister y los Bolton cuando vieron que el Joven Lobo se debilitaba a pesar de no haber perdido ninguna batalla usando como pretexto la deshonra a su casa.

Estas características (lo rápidos que son con el pensamiento, su inteligencia, la agilidad de sus palabras) mal usadas pueden convertir al nacido bajo este signo zodiacal en un experto mentiroso y no diré mucho más pero ahora me viene a la cabeza cierta familia que invitó a otra a una gran boda, compartió el pan y la sal en su casa con la promesa de una gran boda que terminó en algo completamente diferente…y rojo.




Casa Tyrell
Símbolo: Una rosa en oro sobre campo de sinople
Lema: Crecer fuerte
Signo zodiacal: Virgo, la virgen

Sí,  ya sé que en la entrega pasada había puesto que Virgo (junto a Libra) era signo regente de la Casa Stark y no me arrepiento de esto, pues los regentes de Winterfell poseen mucho de los rasgos de este signo, pero de igual manera me parece que la casa Tyrell quienes con el tiempo van adquiriendo mayor poder dentro de la trama tienen rasgos innegables de Virgo.

Comencemos por el signo en sí, Virgo es la virgen, la doncella y si ustedes se fijan detenidamente en la casa Tyrell quienes llevan las riendas son las mujeres. El líder de la casa es Mace Tyrell pero mientras él se preocupa más por ganar renombre es Lady Olena, la Reina de las Espinas, quien de manera sutil lleva los destinos de su casa. De igual manera, Margaery Tyrell, nieta de Olena y quien es –de momento- la reina de los Siete Reinos ha usado su encanto para manejar a su antojo a los tres esposos con los que ha estado casada hasta el momento.

Uno de los rasgos característicos de este signo es el esmero y la perfección con que hacen las cosas, y uno no puede menos que comprobarlo que cuando Lady Olena envenena al rey Joffrey haciendo todo de manera tan meticulosa que terminan culpando al pobre enano; o Margaery quien actúa de manera tan admirable, tan bondadosa, tan buena y tan pura que uno tiende a creer que ella podría ser la reencarnación de Baelor El Santo….pero no me fío.

Otro detalle a tener en cuenta es la belleza de este signo,  representada tanto en mujeres como en hombres, de hecho se dice que en ciertas ocasiones el encanto y la dignidad de los varones es tanto que puede parecer afeminado cuando no lo es....frase aplicable a Loras Tyrell, El Caballero de las Flores (aunque en este caso sí  ;) )





Petyr Baelish
Conocido como: Meñique
Cargos: Señor de Los Dedos
Consejero de la Moneda
Señor de Harrenhal
Señor Supremo del Tridente
Lord Protector del Nido de Águilas y del Valle de Arryn
Signo zodiacal: Capricornio

Habiendo tratado tantas Casas de alta alcurnia, y faltándome algunas más (como podrían ser los Greyjoy), se preguntarán porque he decidido ocuparme de una sola persona. Diré en mi defensa que este personaje tiene tal astucia y fuerza de carácter que ha sido en gran parte por sus acciones que el reino se ha tambaleado a su antojo, agregaré que en Lord Petyr se resumen todas las características tanto positivas como negativas de Capricornio.

La mayor característica de la cabra montesa es que siempre está escalando, tiene un objetivo en mente y no deja de perseguirlo ascendiendo cada vez más y más alto. Petyr Baelish nació de una Casa muy pobre y fue acogido como tutor por los Tully, el joven Baelish, apodado ‘Meñique’ por Edmure Tully debido a su contextura física y por sus tierras llamadas Los Dedos, quedó deslumbrado por la belleza de Catelyn Tully y la riqueza de la familia. Intentó conquistar el amor de la Tully quien estaba comprometida con Brandon Stark retándolo a duelo y casi muriendo en él por lo que decidió que su mejor arma para lograr sus objetivos sería su astucia.

Como buen capricornio que se respete no le gusta estar frente al reflector, le deja eso a  otros personajes con mayor ego como los Lannister o los Baratheon, mientras que él, desde las sombras maneja la situación a su antojo.

Su dedicación y eficiencia, otras de las cualidades de la cabra son evidentes. Se ha desempeñado de manera formidable en los cargos que ha tenido:  Como jefe del Control de Aduanas fue tan eficiente que Jon Arryn se lo llevó a Desembarco del Rey donde sirvió al rey como Consejero de la Moneda donde cada vez adquirió más protagonismo al extremo de que cuando dejo el cargo reemplazado por Tyrion Lannister, el pobre gnomo no sabía de dónde sacar plata…podríamos hablar de las dotes capricornianas para negociar y cómo de manera sutil logra una alianza entre los Tyrell y su rey lo cual salva a Desembarco del Rey durante el asedio del cabeciduro y taurino Stannis Baratheon.

Pero Meñique nunca deja de lado sus objetivos personales así lo parezca y  en sus rasgos capricornianos tristes y melancólicos –seguramente motivados por el desamor de Cat-  que oculta muy bien bajo su elegancia y sus acciones se va viendo que Capricornio siempre tiende a estar más y más arriba. En estos momentos El Nido es suyo pero para Petyr Baelish no hay límites. ¿Logrará la cabra llegar al Trono de Hierro?



Imágenes tomadas de: http://hieloyfuego.wikia.com/, la mejor guía para volverse un experto en los siete reinos.

martes, 14 de abril de 2015

Then he came

Entonces él llegó. No, la verdad es que aún no lo hacía pero sería pronto y debía estar listo para el momento. El hombre se asomó por la pequeña ventana de su apartamento, aquel pequeño agujero por donde podía ver el infinito, las estrellas, atardeceres pintados de mil colores y las diferentes vistas a los momentos de su vida, a lo que había hecho y dejado de hacer, a sus aciertos y errores.

El ocaso había llegado a la ciudad y esta vez era el gris el que inundaba cada una de sus calles y avenidas, se veía como una especie de niebla que engullía de manera cruel toda la urbe, sus ciudadanos y sus pequeños e insignificantes problemas. Se sirvió un vaso grande de whiskey y lo empezó  a bogar de manera lenta pero compulsiva dejando que el líquido ámbar se deslizará por la comisura de sus labios, ese era el ritual para que él llegara. Se sentó  en el fondo del cuarto y se sirvió dos copas más las cuales fue bebiendo mientras el momento se acercaba.

Pensaba en la vez en que fueron al campo.  En aquella ocasión, mamá y Laura se habían quedado en casa. Era una salida de hombres había dicho papá. Salieron de la ciudad y caminaron por horas enteras hasta llegar a un sitio descampado donde solo estaba el pasto, no había un árbol o un solo animal que los distrajera; en ese momento se habían convertido en los dos últimos seres que quedaban sobre la tierra. Se tumbaron en el suelo sin dialogar, la conversación no era el fuerte de ninguno de ellos y en silencio observaron el transcurrir del día. Al llegar la noche las estrellas inundaron el cielo como un enjambre de luciérnagas, él niño maravillado se levantó del suelo miró al padre a los ojos y preguntó,  ¿Por qué hay tantas estrellas en el cielo, papá?, el hombre miró de vuelta al niño buscando una respuesta ingeniosa, lo tomo de las manos y le dijo, Para recordar lo pequeños que somos.

Había pasado mucho tiempo desde esa noche y mucha agua había corrido bajo el puente. El niño creció, se casó, consiguió trabajo, dejó de hacerse preguntas sin respuestas sobre el firmamento, aprendió a mentir, tuvo hijos, los amó, se aburrió de ellos, volvió a quererlos, asesinó los sueños que alguna vez albergó su corazón, habló de fútbol, de política, de mujeres, experimentó pérdidas y algunos triunfos y las pequeñas rutinas y ceremonias cotidianas se convirtieron en el resumen de su vida.

  Y acá estaba de nuevo esperando a que él viniera de nuevo. Lo hacía siempre que quería. Los muertos nunca nos dejan del todo.  Necesitaba verlo, no sólo a él sino a todos los que se habían marchado. Había dejado de creer en el destino o en una fuerza superior al ver que moría gente más valiosa, más inocente, mejor que él. El alcohol lo ayudaba a verlos, hacía más fácil que sus sentidos se agudizaran y su percepción no fallara. Había creado una especie de rutina macabra donde los lunes lo veía a él, los martes, miércoles y jueves a la esposa y los chicos, el viernes a los amigos y sábados a mamá y a Laura.

A ellos, a los otros muertos, lo único que podía hacer era pedirles perdón. No valía la pena sin embargo: ellos solo lo observaban en silencio, nunca habían pronunciado una palabra y su mirada era una mezcla de compasión y tristeza que le taladraban el poco corazón que le quedaba. Aun así, hablaba en medio de susurros, preguntándoles si estaban bien y excusándose por no haber partido antes que ellos.

La hora estaba próxima. Lo noto en el instante que vio la pared, parecía líquida como si se derritiera y de sus resquicios saliera más y más whisky. Se levantó con dificultad, el suelo daba vueltas como si estuviera a bordo de un barco azotado por una tormenta, movió la cabeza a un  lado y lo vio. Finalmente había llegado. Su padre lo observaba con esa mezcla de tristeza, piedad y un breve reproche por haberse tomado la botella sin haberlo convidado a por lo menos una copa.

El hombre analizó a su progenitor. No tenía los ojos abiertos e inexpresivos como el  momento en que murió, ni los achaques de los últimos años; dicho sea de paso su papá lucía mucho más joven de lo que él se veía ahora, es que la vida te mata en vida pensó mientras avanzaba a trompicones a la vez que las paredes se seguían derritiendo de whisky y el techo parecía empezar a gotear más licor. El padre no se molestó en apoyar el caminar de su hijo, únicamente lo acompañaba de manera sigilosa a su lado. Finalmente llegaron a su destino, a la pequeña ventana que se había convertido en su universo.

Los muertos nunca nos abandonan, volvió a pensar el hombre, miró al cielo, al infinito y al enjambre de luciérnagas que parecían dispuestas a abalanzarse sobre la ciudad y preguntó:


¿Por qué hay tantas estrellas en el cielo, papá?





miércoles, 11 de marzo de 2015

Libros leídos 2015 (3): Infiel – Joyce Carol Oates


Título original: Faithless: Tales of tansgression

Sello: Alfaguara

552 páginas


Sinopsis: Veintiún relatos intensos y provocadores en los que Oates disecciona la psicología humana y su potencial para el bien y el mal con una fuerza estremecedora. Un recorrido por el lado más oscuro del alma humana, de la mano de una de las escritoras que mejor conocen los recovecos del terror, la violencia y el misterio.


El subtítulo de esta colección de relatos de la norteamericana Joyce Carol Oates es Historias de transgresión. Según el diccionario de la Rae, transgresión viene de la acción de transgredir –nunca lo hubiera imaginado, sabios intelectuales de la Rae-,al pedir la definición de esta última palabra, me encuentro con lo siguiente:

transgredir.
(Del lat. transgrĕdi).
1.    tr. Quebrantar, violar un precepto, ley o estatuto.

Podría decirse que en esto se resume esta excelente  antología de relatos. El quebrantamiento de todas las normas y leyes establecidas y no me refiero solamente a la parte sexual, que juega un papel muy importante ya sea de manera implícita o explícita en la mayoría de estos relatos, sino las leyes de la cordura y lo racional en donde sus personajes se dejan arrastrar bajo la espiral de sus instintos, obsesiones y bajas pasiones.    

El libro se divide en tres partes y aunque a primera vista pareciera que no hay un orden claro en ésta, podría pensar que yo lo he encontrado. En la primera parte se habla de los apegos que tienen los personajes hacia lugares, objetos y personas. Es así como vemos historias como la de una mujer que busca venganza hacia un amante que la abandonó chocándolo con un carro en el que depositará la frustración y el erotismo depositado en su pareja, o la vida  de una mujer, su sexualidad, sus frustraciones y alegrías narradas a través de las armas que ha poseído.

La segunda parte habla sobre la inocencia perdida. En los cuatro relatos que lo conforman sus protagonistas son niñas o adolescentes que se ven enfrentadas a hechos violentos que las cambiarán de una u otra manera para siempre (uno de los relatos, sin embargo, a pesar de ser protagonizada por una niña es bastante tierno).

La última parte se centran en las obsesiones y los miedos. Hombres y mujeres de todas clases y edades sufren de persecuciones reales e imaginarias que alteran por completo su percepción de la realidad y relaciones con los demás. Acá el perseguidor puede ser cualquiera, un hombre iracundo, la policía en pleno o las ideas de cometer un asesinato o actos indescriptibles por parte de la persona más inofensiva y menos pensada.

Aun así, la división de bloques temáticos no afectan la unidad del conjunto total. En todos y cada uno de los relatos podemos percibir con claridad ese estilo oscuro, paranoico y crudo de la autora donde la mayoría de los personajes no parecen huir de la autodestrucción sino que la abrazan con gusto.

Uno de los detalles que me llamó la atención es la fijación que tiene Oates con la duplicidad:  Esto es palpable no sólo en las acciones de sus personajes, sino en detalles tan sutiles como descubrir que en más de un relato a los personajes les encanta usar más de un nombre, ya sea dando uno falso o usando un sobrenombre que los hace sentir poderosos.


En la contraportada del libro aparece este comentario de la autora: “Mis relatos cortos son verdaderas obras en miniatura: abordan la vida entera de una persona, con un altísimo grado de condensación y concentración”, al leer esta frase en un principio sentía que era un poco soberbia, pero después de conocer los mundos de Joyce Carol Oates, quien suena constantemente como firme candidata al Premio Nobel, no puedo dejar de estar de acuerdo una y mil veces con este comentario.

jueves, 5 de marzo de 2015

Cincuenta sombras de Uribe

Cincuenta sombras de Uribe
Por: El Gato bandido

La polémica está servida. La controvertida película erótica Cincuenta Sombras de Grey ha batido records en los teatros de todo el mundo. Monseñor Ordóñez predicó desde su púlpito en la Procuraduría General que la película iba en contra de los preceptos de un buen cristiano y quien la viera estaba condenada a las llamas del infierno, lo que quintuplicó la venta de boletas en los cinemas locales.

Preocupado porque la gira internacional del Uribismo estaba teniendo menos éxito que el regreso del Chiqui García como técnico del América, José Obdulio Gaviria, el Goebbels de La Ceja (Antioquia) decidió adaptar la famosa saga erótica a tierras más cercanas, porque si el multimillonario y seductor Christian Grey logró conquistar el corazón de más de una, que no podría lograr el hombre de la mano firme y el corazón grande .

Si bien en un principio se pensó en poner a Oscar Iván Zuluaga como interés del Multipoderosísimoexpresidente Uribe, esta opción se descartó por futuras quejas que podría presentar la tolerante Viviane Morales  y el respetuoso obispo Ordóñez al ver a dos varones como protagonistas, además que a su excelencia la idea tampoco le sonó: “No era a esto de lo que hablaba cuando me refería a los tres huevitos” le dijo indignado al Heidegger antioqueño.

En su lugar se reemplazó con la ingenua reportera Vicky Gurisatti  quien al hacerle una entrevista al magnate del carisma y verle su “cosa política” cae rendida ante sus encantos de mesías paisa, quien a su vez y mientras le respondía a la voraz periodista- periodista con “Siguiente pregunta” cayó preso ante sus encantos.

El romance va viento en popa,  el seductor de votos y la periodista-periodista inician un tórrido romance mediático donde el galán no deja de cortejar a nuestra heroína con paseos en caballos de paso, cita bajo la luz de consejos comunales, participación en tierritas de Agro Ingreso Seguro, enérgicas acusaciones  contra MalSantos (el principal antagonista, que viene de una familia rival ubicada en la finca La Habana) por perseguir a sus pobres muchachitos tan inocentes ellos….

Pero sin embargo el galán político al igual que el multimillonario Grey tiene un oscuro secreto que puede poner en peligro este romance de proporciones electorales. Mientras el apuesto empresario de la novela es fanático del BDSM  (bondage, disciplina y sadismo masoquismo, que en plata blanca sería algo así como disfrutar con el dolor, similar a lo que hacen los hinchas del Deportivo Casi  cuando van al estadio), nuestro protagonista es fanático del VDSM (Votos, desfalco, sumisión y mentiras).

No sólo eso, nuestra heroína tendrá que disputarse su amor por Uribe con otras amantes de  la seguridad democrática como María Fernanda Cabal, Pilar la Playboy (por aquello de conejita) Hurtado, Paloma Valencia y la Loca de las Naranjas, quienes defenderán a grito, insulto y naranjazo limpio, el loco amor de su benefactor.

En cuanto a las sombras que acechan a nuestro héroe de las urnas, se refieren a investigaciones, acusaciones, imputaciones y denuncias hechas por la Fiscalía, jueces, periodistas y cientos de organizaciones quienes querrán de manera egoísta tener al galán tras las rejas…de sus corazones.

¿Podrán Vicky Gurisatti y el Multiexpresidente consumar su relación política? ¿Recibirá Malsantos y su malvada conspiración castrochavistadelasfar su castigo? ¿Logrará Pachito –el ayudante bobo del protagonista- ser alcalde de Bogotá? (No nos digamos mentiras, todos sabemos que esto último nunca ocurrirá) ¿Será nombrado su Señoría Ordóñez como rector  de la Universidad La Sabana?  ¿Ganará Obdulio, el Sócrates de la montaña, un nóbel por esta obra político-erótica? No se pierda la respuesta a todas estas preguntas en nuestra próxima edición gatuna…..o tal vez no. 

(Nota aparecida en la edición impresa del periódico de humor El Gato, el mejor rotativo del mundo y sus contornos)


miércoles, 4 de marzo de 2015

Nicolasito


“¡Usted no sabe  con quien se metió!” enarboló como grito de batalla el “señor”  Nicolás Gaviria, a la vez que amenazaba a uno de los policías que habían ido a pedirle que se calmara, después de causar desordenes en una de las zonas de rumba de Bogotá, con llamar a su tío, el expresidente César Gaviria, para que arreglará la situación y trasladará a los agentes al Chocó.

Finalmente se reveló que este personaje no tenía cercanía alguna con el presidente que alguna vez nos dio la “bienvenida al futuro” hace ya 25 años. El susodicho resultó ser un simple NN, un pobre diablo con plata, al parecer con tercer grado de consanguinidad con el ex mandatario quien deploró el hecho.

Veo a Nicolasito o Nico, como le deben decir sus amigos y amigas de estrato 8 de parranda, completamente ebrio, irrespetando a la autoridad, soberbio, altanero, pataleando e incluso golpeando  a los policías, y siento que a pesar de que él es solo un niño rico quien seguramente nunca ha tenido que esforzarse para obtener las cosas, refleja gran parte del pensamiento que tiene hundido a este país en el fango de la corrupción y la ineptitud.

Ustedes no saben quién soy yo, enarbolan no solamente este remedo de espécimen sino políticos, artistas y demás personas que se sienten tan poderosos, tan encima de la sociedad y las leyes que pueden hacer lo que les dé la regalada gana, como si por el hecho de haber nacido en cuna de oro les dieran carta blanca sin asumir las consecuencias de sus actos, arropados bajo un manto de impunidad e inmunidad.

Son estos  tipos de personas quienes miran por encima del hombro al resto de la sociedad. Quienes consideran que mandar a los policías a un departamento como Choco es un castigo y seguramente tratan de indios y de lobos a quienes no nacieron en  el mismo entorno de su pequeña burbuja patética, son los mismos que desde las universidades tan prestigiosas como La Sabana o Los Andes (y hablo de un pequeño porcentaje no quiero generalizar) discriminan a estudiantes pobres becados  por la  envidia de lograr con talento lo que ellos deben alcanzar con la abultada billetera de papá.

Personajes como Nicolasito son los que llegarán al Congreso o serán quienes ganen las licitaciones para las obras viales del gobierno o quienes dirijan las grandes empresas del país. Tumores nacientes y crecientes, quienes achacarán su ineptitud a persecuciones políticas contra su apellido político (porque esta especie de delfines se reproducen como ratas), quienes enfrentaran escándalos de corrupción o asesinato (remember caso Colmenares) con ‘Usted no sabe quién soy yo’ y se convertirán en nombres tristemente célebres en este país de mala memoria como los Nule, los Uribe, Merlano y tantos más para ser olvidados casi al instante por noticia como un nuevo embarazo de Shakira o una nueva lesión de un jugador colombiano de fútbol.


Todo esto me recuerda a una frase del libro Rebelión en la granja del siempre genial George Orwell. En él, los animales expulsan a los humanos de una finca y se hacen con el control de la misma. Los cerdosse autoproclaman líderes absolutos aunque anuncian que velarán por el bien común y anuncian que “Todos los animales son iguales pero unos más iguales que otros” para justificar impunidad para sus cochinadas (lamentablemente hechos comunes con nuestros porcinos locales no son coincidencia). Quizá algún día la realidad nacional, ese país invisible que va más allá del Parque de la 93, de la Zona T y de Bogotá, esa nación sedienta de odio, de sangre, ansiosa de venganza,  termine estallando en las manos de Nicolasito y su panda de amiguitos y el despertar no será agradable.






viernes, 20 de febrero de 2015

Seis meses

Y llega el día en que despiertas. Sigues sintiendo la cabeza amodorrada, pesada, como si te hubieras enfrentado a un gigante en un ring de boxeo, pero, curiosamente y de manera simultánea,  la sientes un poco más liviana y despejada como quien se levanta de un sueño.

De la misma forma empiezas a ver como imágenes se superponen unas tras otra y tratas de rememorar ese desfile de rostros donde no recuerdas los ojos de los visitantes, esas manos que se extienden en una señal de compromiso fraterno y esos abrazos que son el polo a tierra con la realidad, y en verdad intentas saber esas identidades desconocidas pero solo queda el eco lejano de una voz, un perfume ya perdido entre el aroma de la muerte de la funerario y un tacto casi indeleble.

Esta semana, más exactamente el pasado 17 de febrero, se cumplieron los seis primeros meses de la muerte de mi padre. Parece increíble que ya haya pasado medio año desde la noche que lo encontré tirado en el suelo de la sala con su perro vagando en la oscuridad sin percatarse de la muerte del dueño y un vaso a su lado que nunca habría de llenar…

Quienes hayan estado en una situación entre la vida y la muerte recordarán tiempo después esos momentos como si su voluntad hubiera sido reemplazada y sus actos hubieran sido orquestados por un titiritero. Se sentirán más lentos, torpes y estúpidos de lo que realmente fueron durante esas horas aciagas, se culparán por no haber estado en los momentos finales del fallecido o no haberlo salvado en caso de haberlo podido hacer y sus memorias volverán una y otra vez al cuerpo frío de quien se fue, unos ojos abiertos e inexpresivos que nunca volverán a mirar y un coro de sollozos de amigos y conocidos del muerto.

Después, porque siempre hay un mañana así se sienta que el mundo se ha detenido para siempre en esas horas, llegará el velorio y el entierro. El desfile de manos, ojos y personas del que hablaba al principio de esta nota. Uno no se entera de nada, recibe las condolencias como autómata, toma un tinto, come obligado, sonríe recordando cierta anécdota del difunto, se deja abrazar de quien lo quiere hacer, acepta las palabras de cajón que hablan de “fuerza” y “ánimo” en “estos duros momentos” y por una milésima de segundo sonreirá porque se dará cuenta que son las mismas palabras que uno mismo pronuncia  a los familiares cuando muere otra persona conocida.

Decía que uno no se entera de nada porque sientes como si te hubieran golpeado con una bolsa llena de arena. Un  solo golpe, seco, demoledor, que te hace sentir mareado, con ganas de vomitar aunque no vomites, con los ojos pesados aunque no duermas, con ganas de llorar aunque no salgan lágrimas de tus ojos, con una fortaleza que debes sentir para proteger a quienes amas, a quienes quedaron.

La náusea puede durar incluso muchos meses después de la muerte, cuando el cuerpo ya ha sido devorado por los gusanos o se ha convertido en esas pequeñas rocas que mal denominan ceniza.  Y te preguntas porque no puedes llorar cuando es lo normal, y se sorprenderían de cómo la gente te presiona para que llores y te preguntas si serás capaz de sentir de nuevo sin sentir tanta desazón por dentro.

  Pero llega el día en que despiertas. Sigues sintiendo la cabeza amodorrada, pesada, como si te hubieras enfrentado a un gigante en un ring de boxeo, pero curiosamente y de manera simultánea  la sientes un poco más liviana y despejada como quien se levanta de un sueño.

Y ves la situación en perspectiva. En mi caso ya no idealizo a mi papá como los primeros meses, ni le guardo rencor por sus errores como pude haberlo hecho posteriormente.  Su recuerdo es más nítido a pesar que el tiempo haya devorado y reinventado muchas de sus acciones, en ese caso concuerdo plenamente con Gabriel García Márquez quien afirma que la vida no es como uno la vivió sino como uno la recuerda para contarla. 

Pero aún en esta niebla de recuerdos donde muchas veces no sé qué es real, que es magnificado o empeorado, en ese laberinto de espejos que muchas veces es mi mente sé que hay algo cierto. El amor que sintió mi padre hacia mí y hacía mi hermana fue real. A pesar de las fallas, de los pecados, de los reproches y los momentos difíciles, mi papá nos amó. De manera auténtica, desinteresada, con cada una de las fibras de su ser y lo demostró en cada uno de sus actos hacia nosotros y con ello fuimos infinitamente felices el tiempo que compartimos a su lado y que más allá de la remota posibilidad de la vida después de la muerte, él vivirá en nosotros y morirá cuando nosotros también habremos de partir.

Con el tiempo comprendo que para hablar de él cualquier extremo es equívoco. Simplemente fue un hombre, con todo lo bueno y lo malo que ello implica.  Con amigos y enemigos, virtudes y defectos, con una huella que dejó impregnada de manera profunda en quienes tuvieron la fortuna de conocerlo.  Ahora más que nunca veo que soy su hijo, sangre de su sangre, pues muchos de sus errores, de sus fallas y defectos las veo reflejadas en mi a veces de manera casi inevitable, me gustaría también ver reflejadas sus grandes fortalezas pero las veo con mayor claridad en mi hermana que en mi mismo.

Para finalizar debo decir que hay algo que siento más real incluso que el amor de papá y es lo mucho que extraño oír su voz, escuchar su risa, su buen humor y su gruñidera, lo tantísimo que extraño contar una y otra vez las mismas anécdotas,  las películas que compartíamos tantas veces en el dvd (dobladas porque ya no alcanzaba a leer sus subtítulos) y el amor compartido –que él me inculcó- hacía El Padrino. Y no sé, si en verdad haya otra vida o donde estés pero te quiero papá y siempre lo voy a hacer.

Coda: Nunca agradecí a tantísimas personas que me han acompañado durante estos meses. Mi papá solía decir que la amistad es como la sangre que acude a la herida sin ser llamada y creo que es cierto. Si de algo me precio en esta vida es de saberme rodear bien y mucha gente ha estado, así sea de manera imperceptible pendiente de mí y de mi familia. A veces no necesitamos de grandes acciones heroicas sino de tener la oportunidad de desahogarse, de compartir una noche, de simplemente estar ahí de manera incondicional. Para ellos, para quienes estuvieron y ya no lo están, para quienes se mantienen fieles en la amistad, para quienes demuestran su amor en actos cotidianos pero fortísimos mil y mil gracias eternas e infinitas. Nombrarlas a todas es una tarea casi imposible, pero podría jurar que ellas saben quiénes son. De nuevo gracias. 





martes, 17 de febrero de 2015

De la vez en que mi mamá le pateó el culo al Cáncer (por tercera vez…)


No hay nada más contradictorio que la vida. Nos quejamos de ella constantemente, nos preocupamos por cosas que nos parecen trascendentales (deudas, un amor no correspondido, un trabajo frustrante) pero al final vemos que carecían de la importancia que le dábamos; en ocasiones sentimos que las fuerzas se acaban y la realidad nos sobrepasa con esa mezcla de odio y rabia que invaden las calles y las ciudades y ansiamos desesperadamente el fin, el descanso,  la paz de la muerte.

Pero cuando la sentimos cerca, cuando vemos que no es algo remoto sino una realidad más cercana de lo que pensamos, y a pesar de todas nuestras convicciones religiosas que nos han adoctrinado para creer en un paraíso lleno de luz sempiterna y alegría, nos aferramos a la vida de manera indómita, terca y obstinada, como una garrapata. Y cuando esa amenaza se alza en contra de quienes amamos  luchamos como leones contra ella, arriesgando incluso nuestra efímera y preciada  existencia por ellos. Es así de maravillosa y contradictoria la naturaleza humana.

Este mes se ¿celebró? ¿conmemoró? el día mundial contra el cáncer. El cáncer es, y me perdonarán la expresión, una de las enfermedades más democráticamente hijas de puta que existen en el mundo (si bien es cierto que  existen factores que pueden aumentar los riesgos no hay una causa concreta, conozco gente que ha fumado toda su vida y mueren de viejos y niños que les ha dado leucemia), que no tiene origen en problemas de sanidad o de contagio, es una enfermedad que le puede dar tanto a Steve Jobs, como a la vecina del frente o a tu pequeño niño aniquilándolo en un par de meses o de años.

Se hablan de quienes enfrentan este mal como “luchadores”, “guerreros” y demás lugares comunes generalizando a todos los enfermos. Enfrentarse al cáncer es una opción y no una obligación, no todos quienes lo padecen deben ser unos felices calvos que publican arengas a favor de la vida, y merecen igual respeto quienes deciden no someterse a la quimioterapia considerando que ya han tenido suficiente y esperan con estoicismo envidiable el fin, que aquellos que deciden plantarle cara a la enfermedad.

Y es que ustedes no saben lo duro que son las quimioterapias. Horas sentados en una sala de gente que se aferra de manera obstinada a la vida, sentir como el veneno ardiente se riega por las venas por horas, el malestar, las ganas de quererse quitarse la aguja y salir corriendo, las náuseas, el salir de la sala de quimio solo para sentirse más nauseabundo y mareado, el cansancio sin límites, el ver a la familia que intenta apoyar pero que muchas veces molesta al ser incapaz de comprender el sufrimiento, el sentir dolor incluso con el más mínimo roce de la ropa, las ganas de vomitar, el mareo constante, la debilidad que no se va, el agarrarse la cabeza y ver como los dedos regresan llenos de pelos, la calvicie prematura, el dolor que no merma en el transcurso de los días, sino que por el contrario aumenta, la inminencia de una nueva sesión.

Y aun así, la mayoría de las personas se quedan. Asumen el reto. Están dispuestos a descender a los abismo del padecimiento, a ser marginados a pesar de estar rodeados de caras sonrientes intentando acompañarlos (eso cuando no están completamente solos en el mundo). Se quedan por cientos o miles de razones o quizá sola por una. Puede ser un rayo de sol, una sonrisa, la espera de un futuro, razones que como hilos atan a esta persona a este mundo y que la mayoría de personas enredadas en la telaraña de la agitada vida social y laboral somos incapaces de ver, porque solamente apreciamos la vida en sus justas proporciones, en su máximo esplendor, cuando estemos jugando al borde del abismo.

Mi mamá tiene cáncer. Por tercera vez. La primera vez que le dio fue en el 2006, en ese entonces una pequeña molestia en el vientre terminó convirtiéndose en un gran tumor que estuvo a punto de acabar con su vida. Se sometió al tratamiento. Venció. Cinco años más tarde, cuando pensamos que ya habíamos salido de esto para siempre, los resultados salieron malos y hubo que retomar. Repetir. Vencer de nuevo. Ahora, tan sólo dos años después los exámenes salen nuevamente  negativos y debe someterse a una nueva sesión.

Anteriormente decía que se tendía a caer en los lugares comunes de calificar a quienes padecen cáncer como guerreros y luchadores. Sólo sé que se quedan. Que no conozco sus situaciones personales y su universo para calificarlos como tal. Pero si conozco a mi mamá,  la he visto regresar de una sesión vuelta nada y he visto su fortaleza para levantarse de las cenizas y afrontar con miedo pero con determinación una tras otra sesión, he visto cómo a pesar de contar con valiosas compañías a través del día pero al final del mismo estar sola sin su familia (que la acompañamos de corazón pero cuya presencia física es imposible tanto como quisiéramos) sigue la pelea sin amilanarse.

Sé que ha pasado y soportado por muchas cosas que habrían destruido a otras personas y que a pesar de los reveses que el destino le ha propinado, siempre tiene una visión optimista de las cosas y que su voluntad es de hierro y fuego, sé que es la persona más valiente que haya conocido y que conoceré en mi vida y que su presencia y ejemplo me enseña todos los días el valor que se requiere para levantarse todo los días y luchar por lo que deseas y por quienes amas.

Titulé esta entrada  De la vez en que mi mamá le pateó el culo al Cáncer (por tercera vez…), porque a pesar de que está en pleno tratamiento no me cabe la menor duda que saldrá victoriosa una vez más y quiero creer a pie juntillas aquello de “la tercera es la vencida”.

Mucho ánimo mamá. Te amo.