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martes, 16 de diciembre de 2014

Palabras por el grado de Natalia Fernández Mendoza, diciembre 2014, Orlando, Florida.



Quisiera comenzar estas palabras  con una pequeña anécdota. Hace ya mucho tiempo, hablo de aproximadamente unos nueve u ocho años, mi hermana a duras penas podía  balbucear un par de palabras en inglés. Recuerdo que para sus tareas de esa materia corría hacía mi, esbozaba esa sonrisa encantadora a la cual nadie es capaz de resistirse y me pedía que fuera yo quien las hiciera. En ese orden de ideas, a los pocos años cuando decidió que su futuro estaba en su tierra natal y vino a Orlando, lo hizo con un vocabulario en inglés que a duras penas superaba el My name is Natalia, nice to meet you (pesimamente pronunciado.

Y aquí estamos, diez años después de las tareas, ocho desde su odisea por tierras extrañas celebrando su grado tan largamente luchado. Y podría mencionar los primeros años difíciles donde en más de una ocasión estuvo a punto de devolverse a casa, humillada ante el peso de la situación; podría hablar de lo difícil que es llegar a un país distinto, de un idioma desconocido y cultura diferente y acoplarse a él, hacerlo suyo ; o lo difícil que es partirse el lomo trabajando de sol a sol para llegar a estudiar en la universidad o ir al noticiero, eso sin contar con una familia demandante (quizá demasiado) que requería constantemente de su presencia (ya fuera física, anímica o monetaria) podría mencionar todas esas cosas y muchas otras pero  el hecho de estar aquí reunidos con la gente que la ha apoyado, la ha amado y quiere lo mejor para ella es mejor recompensa que recordar los momentos difíciles.

Los seres humanos hablamos mucho. Palabras que se lleva el viento o la mar, letras que se pierden en los ríos del olvido, palabras y más palabras que buscan expresar un sentimiento, explicar una situación, que buscan sobrevivir a la muerte y al olvido.  Sin embargo, creo que son nuestros actos los que verdaderamente hablan por nosotros,  el mármol que queda incrustado en la memoria y en el alma de quienes nos quisieron una vez hayamos partido. Mi querida hermana es una mujer de acciones más que de palabras y  es la mujer más valiente que haya conocido jamás. Su temperamento es fuego capaz de derretir los glaciares más fuertes  y sobreponerse a todos los problemas. Siempre optimista, siempre guerrera ha prevalecido ante situaciones que habrían echado para atrás al más valiente. Ella, y no sé si haya dado cuenta, es la luz de la cual nos alimentamos todos quienes estamos a su alrededor, quien nos da ejemplo cada día con su fortaleza para seguir adelante y mandar a paseo a los problemas sin rendirse. Este gran objetivo que alcanza hoy es solo un pequeño paso de los miles logros que esperan en un gran brillante y luminoso porvenir que aguarda por ella.

En una película que vi recientemente menciona que los padres no son otra cosa que el fantasma de sus hijos y en efecto, creo que los hijos no somos otra cosa que la conjunción de sueños, anhelos, defectos, demonios y buenas voluntades de quienes nos engendraron. Creo que Natalia reúne lo mejor de mis padres. Tiene la inteligencia, la astucia, una vena orgullosa (aunque no excesiva) y una generosidad  -en ocasiones excesiva-- hacia quienes ama de mi papá y la verraquera, la sabiduría, el no rendirse jamás ante las adversidades  de mi mamá.  Quienes estamos aquí presentes sabemos que este no ha sido un año fácil para nuestra familia. En breve se cumplirán cuatro meses de la muerte de mi papá  y mi mamá ha visto enfrentarse por tercera vez a esta maldita enfermedad que se ensaña con ella y no se cansa de ver como  es derrotada y humillada una y otra vez por la templanza de hierro de mi mamá.  Por obvias razones mi papá no está presente en esta reunión y mi mamá está presente de manera virtual y espiritual aunque no física (una de las tantas ventajas de esta era tecnológica en que vivimos, el “Emilio”, como diría mi papá), como sabrán no soy creyente y no sé si mi papá está viéndonos ahora o si simplemente tiene el descanso que por tanto tiempo anheló pero creo que la mejor manera de honrar a nuestros muertos es viviendo cada día de nuestras vidas al máximo, luchando por quienes amamos y Natalia lo ha hecho con creces.

Quisiera, y tal vez lo hago de manera muy confianzuda, darle las gracias a todos quienes han permitido que esta gran alegría sea posible. A Andrés su esposo, cuyo amor, paciencia y apoyo se han convertido en un pilar fundamental en la vida de Nata y la ha impulsado a no rendirse ante los problemas, a mis tíos y primos aquí presentes que demuestran que la familia va más allá de la sangre compartida sino que se basa verdaderamente en el amor y el cariño; a amigos fieles e invaluables como los Ballesteros o Paola  quienes hacen de la vida un lugar mucho más hermoso donde vivir y hablo de los aquí presentes sabiendo que también hay gente que la ha ayudado y de la cual ha aprendido  en este largo camino que hoy llega a su final  que por una u otra razón no pudieron estar hoy presentes. A ellos, a los presentes y a los ausentes, a los vivos y a los muertos, a quienes han querido, retado, impulsado a mi hermana de una u otra forma mil y mil gracias.

Respecto a mi, ella sabe que mi corazón, mi vida y todo lo referente a mi le pertenece.
Te amo hermana querida y alzo una copa para celebrar tu gran triunfo.

Nunca te rindas.


Salud.





martes, 25 de noviembre de 2014

Interstellar de Christopher Nolan: Del amor y el infinito


Interstellar

Director: Christopher Nolan
Guion: Christopher  y Jonathan Nolan
Música: Hans Zimmer
Protagonistas: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Jessica Chastain, Ellen Burstyn, Michael Caine

Sinopsis:  La tierra es un planeta agónico donde las cosechas están abocadas al fracaso y la raza humana destinada a su extinción. La Nasa encuentra un agujero negro que conduce a varios planetas con posibilidades de vida. Un grupo de astronautas deberán viajar por éste para salvar a la humanidad.

El nombre de Christopher Nolan se ha vuelto sinónimo de polémica a nivel cinematográfico.  Su cine no acepta términos medios, o lo odias o lo amas. Quienes lo idolatran, los llamados ‘Nolanistas’ predican que todas sus películas son maravillosas y quienes no lo hacen  es sencillamente porque no las entienden; mientras que en la otra orilla, están quienes desprecian sus películas acusando al director inglés de ser sobreestimado por la crítica y la audiencia y que sus películas no merecen tantos elogios.

Interstellar es la película más ambiciosa de este director lo cual desatará opiniones igual de intensas en sus espectadores.  Este viaje no sólo se hace hasta los confines del universo, sino que también lo hace al interior de sus protagonistas creando personajes de gran riqueza psicológica.

Uno de los detalles más interesantes de la cinta en cuestión es que nos muestra un futuro postapocalíptico plausible. En él no veremos carros voladores o brillantes ciudades futuristas sino un ambiente agrícola donde el planeta está en contra de los seres humanos después de décadas de maltrato y los mata lentamente con  factores como tierra infértil o el aire venenoso.

El director sabe plasmar muy bien las escenas en el espacio dando una sensación de grandeza y majestuosidad (todo esto acompañado de la música del siempre genial Hans Zimmer), no es sino ver lo pequeño de esa nave comparada con los anillos de Saturno o los planetas que visitan. Esa visión magnífica del espacio contrasta muy bien con la decadencia que se ve en la tierra un planeta árido donde los cultivos se queman y  las tormentas de polvo son perfectamente normales.

Los actores están magistrales: Matthew McConaughey, en su papel de astronauta que abandona a su familia para buscar un nuevo hogar logra una gran interpretación (momento especial merece el momento en el que ve los videos de su familia después de estar en el planeta de las mareas), al igual que Jessica Chastain quien hace el papel de su hija Murph, siendo ambos el punto fuerte en cuanto a interpretaciones, otros actores como Michael Caine y Anne Hathaway cumplen sobradamente con sus roles.

Como decía anteriormente,  el viaje que plantea Nolan se da en dos aspectos. El primero de ellos se refiere al viaje que deben realizar los astronautas a través del agujero de gusano donde deben investigar si los planetas pueden albergar la vida humana, para este apartado Nolan contó con el apoyo del físico Kipp Thorne quien lo asesoró en los temas relacionados con la ciencia y le cortó las alas cuando el argumento se volvía demasiado fantasioso (por ejemplo cuentan que Nolan quería que uno de los astronautas superara la velocidad de la luz). En esta travesía se plantea lo desconocido, la aventura, la infinitud del espacio y lo pequeños que somos los seres humanos en comparación con el universo.

El segundo viaje de Nolan es al interior del ser humano y se ve básicamente en la relación que hay entre Cooper y su hija Murph donde a pesar de las peleas y separaciones, algo en apariencia tan pequeño y frágil como el amor puede salvar el mundo entero. Soy de la creencia que el mundo es dominado por el odio y la ambición pero es finalmente el amor quien podrá salvarnos (incluso el amor hacia los muertos o el no correspondido) y al parecer el director piensa de manera similar a la mía.


Personalmente, debo decir que la película me encantó, a pesar de no ser un Nolanista acérrimo (por ejemplo, me parece que The Dark Knight Rises es una película un poco falllida), aunque cabe advertir que este film no es para todo el mundo y habrá quienes lo tachen de lento y pretenciosos. Mi consejo es que vean esta película y juzguen si merece ser llamada la heredera de 2001 Odisea al espacio o si no llena sus expectativas. Por lo menos conmigo lo hizo.

Trailer: 

viernes, 31 de octubre de 2014

El banquete del fin del mundo

Mi cuento (esta vez en forma de verso) para Halloween espero les guste.

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El banquete del fin del mundo

I

Para la fiesta del fin del mundo
El gran señor de las fortunas sobrantes 
Encargó toda la riqueza restante de la tierra agotada y marchita.
Mando a  sacrificar animales extintos y sembrar frutas que no existían
Mil decoradores sobrevivientes de los cinco rincones del mundo acudieron a su llamado
Y se encargaron de llenar de vida el castillo marchito y enfermizo
Mientras fuera de sus muros sus habitantes agonizaban intentando ingresar en la feroz fortaleza
Y sus manos ensangrentadas rasguñaban los muros infranqueables
Chaca daca crac crac tum tum
Hasta que las uñas se desprendían y las fuerzas mermaban
Y los cuerpos llenos de pústulas y manchas caían exánimes sin vida
A la vez que a lo alto los soldados observaban los cadáveres amontonándose como hojas en el otoño
Por un momento el terror los acometía
Frío, terrible se insertaba como un aguijón en el cuello, hambriento de su tranquilidad, hurgando por su alma
Pero ellos rechazaban tal idea y se decían: “Nuestro Señor nos protegerá. Él es justo y bueno y la muerte no es capaz de traspasar los límites de nuestra fortaleza”
Y reían y escupían sobre los escombros humanos que seguían creciendo sin conocer la pausa o el reposo.

Para la fiesta del fin del mundo
El gran señor de los despojos restantes
Escogió diez mil sirvientes sobrevivientes
Quienes  arreglaron el castillo decorado
Le dieron cuerda al reloj de ébano y prendieron las teas
Limpiaron las vajillas de diamante y amatista
Sacaron los cubiertos de plata, las servilletas más finas
Y pulieron noche y día los pisos hasta que la luna encontró su reflejo más elegante.
Pero si la discordia acechaba y uno de los sirvientes tosía por lo menos una vez
Era conducido a la terraza más alta de la guarida
Ojos sin vendar y sin mordaza para gritar antes del minuto final
Le daban un tiro de gracia y le prendían fuego al cadáver que arrojaban  por las almenas al mundo exterior
Como advertencia a la muerte que se encontraba a las orillas de los muros inexpugnables, esperando impaciente antes del soplo final
Que sin importar el color de su máscara en ese lugar no tendría cabida.

 Para el banquete del fin del mundo
El magnífico Amo de las Tierras Baldías mando a imprimir invitaciones
Con papel de marfil y sellos teñidos con la vida de los extintos
Sus bordes eran tan finos que si te cortabas con ellos
La sangre manaría de tus dedos y no pararía de verterse hasta que murieras.
Los mensajeros fueron enviados a los confines del mundo conocido
Recorriendo los paisajes yermos y desolados por la peste
En caballos negros indómitos e imparables que azotaban la tierra con el ruido atronador de sus cascos
Hasta llegar a fortalezas igual de protegidas que las de su señor
Lo que no sabían los heraldos es que en la parte del final del funesto mensaje estaba la orden de ejecutar de inmediato a los portadores de buenas nuevas
Pues toda prevención era poco en este caso de urgencia y la falta de ella podía apresurar el final
Testigo de ellos eran los países arrasados, las naciones extintas, las ideologías difuntas, los edificios desolados, los puentes inacabados, los campos exterminados, los seres moribundos.
Todo bajo el sol de dios.


II.

El día del banquete del fin del mundo
Los invitados llegaron al ocaso
Sigilosos y ostentosos arribaron a la gran morada
El último refugio de la humanidad
Bastión del buen gusto, la opulencia y la elegancia
Enemigo de la muerte, la pobreza y la indecencia

Reyes, reinas, príncipes y condesas
Marqueses, obispos  y damiselas de grandes raleas
Se dieron cita con el Gran Señor de los excesos
Llegaron en carrozas doradas que parecían levitar sobre el suelo
Muchos de ellos cubrían sus rostros con máscaras de animales
Revelando  su naturaleza hostil, su esencia salvaje
Adiós a los grandes amos quedando solo el señor zorro, el señor Hiena
La dama de las garzas, la reina de las avispas, los portadores de luz;
Otros en cambio enseñaban su rostro y su mirada soberbia 
Era más gélida que el bronce de las máscaras bestiales
Y así todos los pecadores, herederos de mil linajes ingresaron por las murallas inexpugnables

Durante el banquete del fin del mundo
La luna carmesí se elevó sobre los terrenos de la muerte y la desesperación
Mientras que mil botellas de vino y champaña se destapaban al compás de los gemidos agónicos del mundo exterior
Y el líquido se derramaba moviéndose como el vaivén de un mar calmo, lúgubre y tenebroso
 Platillos exquisitos se tendían sobre cien mesas extendidas de manera grotesca contrastando con la hambruna del resto del universo
Y nadie tocaba los platos y la comida esperaba para ser alimento de moscas y de ratas
La orquesta estaba magnífica y alternaba temas melancólicos en memoria de los millones de muertos con sinfonías fantásticas en honor de aquellos que habían sobrevivido
Y los asistentes bailaban de manera triste, arrastrándose por el salón principal como fantasmas

Pero he aquí que una de las damas se movía con desenvoltura
La última de las princesas existentes, la dama de Samael
Su belleza era un desafío a la humanidad, su pelo eran las tinieblas
Su piel el color de la luna y los labios rojos tenían el sabor del vino
Cuando salió a bailar con el gran Señor del castillo
Los asistentes enmudecieron y sólo se oía el sonar de los violines y el chisporrotear de las antorchas
Hombre y mujer danzaron en el fin del mundo hasta que la pieza hubo terminado y sellaron la ceremonia con un beso, largo y prolongado

Cuerpos que se atraen
Alientos cercanos, bocas que se funden
Más mientras se da el fatídico acercamiento un hilo de sangre delgado brota de la boca de los amantes
Y las gotas caen en los suelos dorados brillantemente pulidos
El abrazo se prolonga y el charco crece
Hasta que se separan y la voraz mujer no contenta con arrancar los labios de su pareja dirige sus diáfanos dientes hasta el cuello del Señor de las horas contadas
Y clava sus colmillos en él, saboreando su sangre, la vida que se escapa
El destino que habría de llegar hasta la fortaleza inexpugnable

Los asistentes al banquete del fin del mundo observaron presas del terror la escena
Ninguno interrumpió la faena pero cuando la mujer terminó su función
Cayeron en el pánico, en la desesperación largamente reprimida
Hicieron uso de cuchillos, espadas y dientes y acometieron contra su vecino
La orgía de sangre pronto fue la invitada de honor pues este era el fin de todas las cosas y no había que dejar nada para la llegada de la muerte

Caos y destrucción reinaron en la tierra del hombre
Nadie grito, nadie lloró y ningún sobreviviente quedó
Únicamente  la luna roja contempló la hecatombe
Ahora tan solo lluvia cae y el viento pasa por las cerraduras
Silbando mientras suena la sinfonía del banquete del fin del mundo








viernes, 10 de octubre de 2014

Letanías Uribistas

 Parece una broma pero no lo es: La Venezuela de Maduro ha cambiado el Padre Nuestro por una versión chavista del mismo. Según algunas fuentes gatunas, los seguidores del difunto líder venezolano están planteando cambiar la biblia para que la paloma del Espíritu Santo sea reemplazada por Chavéz, total el caudillo ya tiene experiencia avícola (por aquello de aparecerse en forma de pajarito al actual presidente).

Los Uribistas han decidido que no quieren ser menos que sus hermanos bolivarianos y ya está cursando en el Congreso, de la mano del Centro (In)Democrático  un proyecto de ley para cambiar ciertas oraciones y cambiar al Divino Niño, al Milagroso y demás señores caídos por la figura del Gran Colombiano, ese mesías que habría de cambiar el destino de Colombia y salvarlo no de los fariseos sino de la conspiración castrosantochavistadelasfar.

El citado proyecto propone entre otras cosas crear, con el patrocina del partido político religioso el MIRA VÉ, la creación de la iglesia Uribeniana de los últimos días cuyo primer Papa sería Su Santidad Alejandro Ordóñez quien adoptaría el nombre de Uribe II (Porque el I ya está reservado para el Mesías), asimismo se propondría cambiar la imagen del Divino Niño por la cara del amado líder y cuyo slogan no diría Yo Reinaré sino Yo me Reelegiré.

De igual manera se está pensando en cambiar algunas oraciones por versiones más modernas donde el protagonista sea el paisa más carismático del mundo (y no nos referimos a Juanes). El Gato tuvo acceso a algunas de estas versiones que compartimos con ustedes…..
  

Sangre de Uribe

Alma de Uribe reeligete
Cuerpo de Uribe sálvate
Seguidores de Uribe asílense
De los Santistas protégeme
Y a mis enemigos, en la cara por m….
ameeeeeen



Gloria

Gloria a Uribe, a Uribito y a José Obdulio Gaviria
Ahora y siempre por los siglos de los siglos ameeeeen



Ave María (Fernanda Cabal)

Uribe te salve María
Llena eres de votos
El Centro Democrático está contigo
Bendita eres entre todo el Congreso
Y bendito es tu electorado del Uribismo Jesús
Santa María elegida de Dios
Ruega por nosotros los lectores de Gabo
Ahora y en la hora de las elecciones …..ameeeeeen



Uribe Nuestro

Uribe Nuestro que estás en el Ubérrimo
Santificado sea tu partido
Venga a nosotros tu Mano Dura corazón grande
Hágase tu voluntad así en la Casa de Nariño como en el Congreso
Danos hoy nuestros votos de cada día
Y perdona nuestros desfalcos
Así como no perdonamos a los de las Far
No nos dejes caer en el Polo
Y líbranos del Santismo
Ameeeeeen


Publicado originalmente en El Gato, el mejor periódico de humor del mundo y sus contornos.

Caricatura de Vladdo

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Unas palabras sobre paternidad (Fragmento Rabia)

Hoy exactamente hace un mes falleció mi padre. Su muerte es una pérdida que aún seguimos sintiendo tanto yo como mi familia. Publico un fragmento de mi novela que habla sobre la paternidad como homenaje a quien siempre creyó en mi y en mis letras.

Te extraño, viejo.

....................................

XXV.


(...) ¿Qué es un padre? Un compañero efímero, sabemos que lo normal, lo natural es que muera antes que nosotros, así como debemos perecer antes que nuestros hijos. Es una guía, una especie de artesano que nos moldea a su antojo y del cual nos alimentamos y absorbemos todos sus sueños, anhelos, frustraciones y miedos. De él, de su forma de concebir la vida dependerá nuestro comportamiento, nuestra manera de ver el mundo y desenvolvernos ante él. No somos otra cosa que el pálido eco de su comportamiento y de las personas que lo antecedieron a él y a la que nos ata la sangre.

   Cuando somos pequeños creemos en su perfección, su palabra es poco menos que algo divino e incuestionable. A medida que crecemos nos damos cuenta de sus múltiples errores, su terquedad y su visión arcaica de un mundo que ha seguido con su ritmo frenético y lo ha dejado atrás. Adquirimos conocimientos, discernimiento y sabiduría en los libros y en la calle y nos burlamos de su manera tosca de asimilar las cosas, queremos alcanzar el sol con las manos y nos creemos inmortales y no nos damos cuenta que ellos poco a poco van saliendo de nuestro entorno, no tienen cabida en él, los recluimos en una prisión de silencio y desprecio.

   Ignoramos que alguna vez fueron jóvenes, llenos de esperanzas y sueños, que nunca imaginaron crecer, envejecer y morir. Que al momento de concebir nadie les dijo cómo debían criar a esas criaturas de ojos grandes y expectantes que los miraban con admiración y curiosidad, los hijos no vienen con ningún manual y encargarse de otro ser humano es algo infinitamente maravilloso y complejo.

   Imagino la cara de mi padre al contemplar por primera vez ese bulto mocoso que lloraba por veinte y a la mujer que amó en la cama de un hospital con una sonrisa agotada y condescendiente después de horas de parto, se habrá sentido un poco inútil por no haber colaborado en nada en el proceso mientras su esposa sufría el más fuerte de los dolores imaginables , pero no habría dicho nada, era un hombre parco, seguramente sus gestos lo habrían delatado, una sonrisa de vuelta, unos ojos a punto de llorar, una caricia suave sobre la cabeza de mamá, un no querer tocar ni cargar al recién llegado por miedo a lastimarlo, a provocar que se deshiciera en sus brazos, tal era la fragilidad que el nuevo habitante mostrara.

   Seguramente esa noche habría esperado que la esposa exhausta  se durmiera, la besaría  con suavidad en los labios y con el sigilo de un ladrón profesional habría salido de la habitación, se internaría en las sombras de la casa, con los nervios de un primerizo y habría ido hasta el cuarto donde estaba durmiendo mi primera noche al aire libre. Con una nueva confianza recién adquirida me habría cogido con delicadeza arrancándome de la suavidad y tibieza de la cuna y me llevaría hasta la ventana donde  juntos miraríamos por primera vez la luna y las estrellas mientras me decía al oído y se prometía a si mismo que sería el mejor padre del mundo y que daría su vida por mí de ser necesario.

    Fracasaría de manera ineluctable y estrepitosa. Nunca encontraría la manera correcta de comunicarse con ese pedazo de su sangre, vería inevitable como la esposa amada habría de arrebatarle el amor del hijo, y una vez que ella se hubo marchado, porque la muerte es otra manera de irse, habría notado como ese niño-hombre se alejaría de manera definitiva de su vida a través de sus silencios, las palabras no dichas. Intentaría por todos los medios evitar este final, acercarse a él a través de frágiles momentos de débil comunión, pero sus intentos serían en vano, en parte por su lacónica manera de ser, en parte porque ese ser lo juzgaría en silencio por el abandono de la madre, por su aparente debilidad ante lo sucedido, su conformismo a lo que la vida le deparara.

   Se engañaría a sí mismo diciendo que su hijo lo amaba, finalmente era su deber y todos los vástagos deben la existencia a sus progenitores y lo mínimo que esperan a cambio es el amor por agradecimiento así no fuera un cariño expresivo, un amor explosivo. Seguramente muy en el fondo ese extraño en el que alguna vez había depositado todas sus ambiciones y esperanzas lo amaba con fe de misionero pero esperaba el momento apropiado para demostrarlo.

   Resultaba poco menos que curioso que al final de su camino, cuando él se había convertido en la sombra de sus despojos y había olvidado incluso su nombre fue el momento en que sus sueños se hicieron realidad. En esas tardes del tercer sábado de cada mes, cuando él fumaba con el entusiasmo de un niño, el hijo pródigo lo miraba con una mezcla de infinita tristeza y excesivo amor y le contaba en medio de palabras sueltas e ideas inconexas el terrible peso de la vida y sus vicisitudes y la envidia que sentía hacia él por vivir sin recordar nada, manteniéndose en el umbral entre la existencia y la muerte, el vivir sin preocupaciones de ningún tipo, malviviendo como si cada día fuera algo nuevo, un regalo maravilloso del que nunca sería consciente.

   Nunca supe comprenderlo, ni ver quien era la persona que existía más allá del tenaz trabajador que malgastaba su vida en su empleo  de ocho a cinco. No hubo persona más cercana a él que yo, y aun así, siempre fue un completo extraño en mi vida, un forastero que visitaba las costas de un hogar inexistente por las noches, nunca hubo una pelea, ni siquiera un altercado como aquellos que pasan entre las personas que se quieren tanto que son incapaces de soportarse, nuestro idioma fue el silencio, una tregua sin palabras, un combate que nunca se realizó por miedo a no poder volver a lugares más seguros. Lo único que conocí de él fue la tristeza por el abandono de la madre, el derrumbamiento de un ser humano que no hizo ningún esfuerzo por luchar.

   Me pregunto cómo habría sido antes de eso; cómo conquistó a una mujer tan alegre como mamá ¿quizá era  dicharachero, un hombre lleno de ideas, de sueños locos que la habría conquistado después de mil y un rechazos? ¿O fue esa melancolía, esa tristeza que estaba en él desde un principio lo que la atrajo? ¿Esa feroz imagen de desamparo y fragilidad lo que hizo que ella decidiera volcar su vida al cuidado de ambos? No lo sé, seguirá siendo en muerte el enigma que planteó en vida. Aun así, ahora que ha muerto y que reposa bajo una lápida anónima que no visitaré, siento que lo comprendo más de lo que lo hice en el pasado, soy consciente de su sufrimiento, de los vanos intentos que hizo por acercarse a mí, de su fragilidad, su fracaso y lo humano que fue y eso me hace quererlo y extrañarlo un poco más.


   Último tercer sábado del mes, la tarde se extingue alcanzada por la noche que impaciente devora los últimos rayos de sol, acabo el último de los cigarrillos y observo el humo desvanecerse en el aire al igual que la existencia de mi padre

miércoles, 20 de agosto de 2014

Papá

Palabras dichas durante el funeral de Carlos Fernández Bonilla. 

¿Cómo definir en pocas palabras a un hombre que dejó su huella tan profundamente en nosotros como mi padre Carlos Fernández Bonilla,  sin correr el riesgo de obviar alguna de sus múltiples cualidades? Podrán pensar que siendo su hijo me resulta sencillo pero nada más lejano de la realidad. Los hijos somos simplemente el espejo deformado y alimentado de los sueños de nuestros progenitores, quienes vuelcan, sin siquiera imaginarlo,  en ellos  todas sus ambiciones, miedos  y esperanzas que habrán de forjar seres igualmente complejos a ellos y que pasarán las mismas inquietudes a su futura descendencia.

Las personas somos como rompecabezas, o mejor aún, como un crisol de mil colores siempre reflejando diferentes tonalidades de acuerdo a su entorno. Podría hablar de Calicho, sobrenombre cariñoso de papá, en su faceta paterna pero ustedes ya tienen una imagen establecida buena o mala de él. Muchos recuerdos, risas y momentos difíciles vividos con él a lo largo de 75 casi 76  años en que nos acompañó en este peregrinar finito que es la vida. Su imagen no es solo la de padre sino la de amigo, hermano, esposo, jefe, hijo, enemigo, compañero de mil batallas, familiar o implacable periodista. Reducirlo a solamente a una faceta no sería solo injusto con ustedes sino con su memoria.

La mejor opción, es entonces, intentar hablar de él a un público invisible que supongamos nunca tuvo el placer de conocerlo. Podríamos empezar definiéndolo como un hombre no muy alto, de ojos claros y un pequeño bigote que se convirtió en su  marca de personalidad.

Lo primero que podríamos resaltar de él fue su pasión. Mi papá fue un hombre cuya pasión desbordaba por sus poros, pasión por el periodismo, por los excesos, por las ideologías, por el fragor de la batalla intelectual, por sus convicciones, por las personas que quería sin importar si estaba o no acertado.

Alguna vez me contó que le ofrecieron ser juez a lo que declino porque estaba convencido que de haber aceptado habría sacado de la cárcel a cualquier amigo suyo así hubiera sido el mayor criminal de la historia y de haber condenado a cadena perpetua a cualquier inocente por el simple hecho de caerle mal.

La misma se demuestra con los múltiples periódicos que fundo a lo largo de su vida, se me ocurren ahora los nombres de Bitácora o Clarines y Timbales (el único periódico taurino que, en sus palabras, circulaba el 1 de enero),  los cuales nunca le dieron riqueza o fama sino que simplemente fueron producto de su frenetismo, la locura de emprender una aventura cual Quijote embistiendo  molinos de viento.

Podría también hablar de su generosidad. Quienes tuvieron la fortuna de conocerlo saben de lo que hablo. Mi papá fue un hombre sumamente desprendido de los bienes materiales, quizá demasiado, mientras vivió en Miami su casa fue el hogar de muchas personas que no tenían a quien más recurrir o donde llegar. El bienestar económico nunca fue su meta final anteponiendo palabras como amistad o lealtad a incluso su propio bienestar. En muchas ocasiones se equivocó, es cierto, y depositó la confianza en gente que nunca fue digna de tanto, pero eso es, desde luego, harina de otro costal.

También podría mencionar su sentido del humor. Era un mamagallista terrible , muchas veces incorregible y algunas francamente pasado, como lo evidencian muchos apodos y frases que le endilgaba tanto a amigos como enemigos o anécdotas que en sus últimos años repetía y repetía sin parar como caja de resonancia ante lo cual uno no podía sino reírse con él a pesar de haber oído la misma historia más de cien veces.

Debo ahora hablar de sus errores. Me rehúso completamente a decir que no hay muerto malo o difunto sin mácula. Creo que no mencionar los defectos de una persona que nos deja es de una hipocresía inconmensurable ya que todos estamos llenos de luces y de sombras y obviar esta faceta es eliminar de tajo la humanidad que tenemos.

Si hablamos de mi papá podríamos decir que sus principales defectos fueron el orgullo y la terquedad. No fue culpa suya únicamente, siendo descendiente del ‘Bonillato’, un reconocido apellido que ayudó a transformar a Cali de un pueblo a una reconocida ciudad, era poco más que inevitable.
Sí, era orgulloso y  aún más terco. Se guiaba por su parecer a pesar de ganarse muchos enemigos por ello, muchas veces incluso no oía consejos de las personas que más lo queríamos. Alguna vez mi abuela me dijo que si no hubiera sido por eso podría incluso haber sido alcalde de Cali y no podría más que estar de acuerdo con ello. Éste lo guio en más de una ocasión en peleas sin sentido y de antemano perdidas simplemente por el hecho de querer  ser el vencedor.

Aun así, fue un hombre libre. Muchas veces me repitió a través de cartas (si lo conocieron sabían de su afición desmedida por las cartas, los discursos y las tarjetas de navidad) que cada uno es el arquitecto de su destino y él construyo paso a paso, ladrillo a ladrillo, bueno o malo. Nunca en las muchas charlas que tuvimos manifestó algún arrepentimiento por la vida que había llevado (a excepción de aquella ocasión que rechazó una notaría, “ es que mijo –me decía- yo no servía para estar echando firmas todo el día pero si hubiera sabido que por cada firma iba a ganar plata no lo hubiera dudado” )  ¿Y qué es la vida sino hacer aquello que queremos a sabiendas que podemos estar equivocados pero avanzamos hacia el pelotón de fusilamiento con la frente en alto?

Esta terquedad y rebeldía se puede ver incluso en el último momento de su vida, cuando viendo que los males y las enfermedades empezaban a reclamar un cuerpo que le dio demasiado gusto a los placeres decidió morirse de manera súbita, rápida e indolora en lugar de esperar al lento y natural deterioro al que estaba destinado. Chúpate esa, parca.

Al principio de este texto prometí no hablar de su faceta de padre pero quisiera rememorar una pequeña anécdota para reflejar lo mucho que significó mi papá y lo importante de sus enseñanzas para mí. A mediados de los 90 siendo un joven estudiante quería comprarme un supernintendo, él  se negó a dármelo y me obligó a trabajar por él. En esa época era director de la Biblioteca Departamental del Valle y me dijo que si lo quería tener debía ganarlo. Me puso en nómina de la institución y trabajé fuertemente duramente mis vacaciones en diferentes departamentos para lograrlo. A fin de mes debía formarme con el resto de empleados y reclamar mi sueldo con el cual pude obtener el tan apreciado objeto. Hace un par de años supe que mi grandioso sueldo era apenas un descuento que él hacía del suyo y que él me daba de su plata, pero simplemente quería que viera lo valioso que era trabajar  e interactuar con las demás personas.

Ese era mi padre. En estos momentos se entrecruzan en mi memoria cientos de recuerdos. Él con su mameluco horrible azul, con su corbata con figuras de dólar, esos ridículos corbatines  o  esa boina negra que se le veía tan bien, completamente orgulloso de mi grado o de la valentía de mi hermana por haberse ido al extranjero y haber pesar de los miles de obstáculos que habían en torno a ella. Me parece escuchar su voz o risa en un espacio muerto que nunca más habré de escuchar. Todo lo que soy o lo que llegaré a ser se lo debo a él y a mi madre, y me parece que a pesar de haber cumplido su ciclo en la tierra, de saber que está descansando en un lugar mucho mejor que este, de obtener la paz por tanto tiempo anhelada sé que lo extrañaré hasta el día en que muera.

Muchas gracias por todo papá.

Te quiero mucho.





miércoles, 2 de julio de 2014

Fraude Santuno

Nos declaramos en contra del presi ‘JuanPa’ y su reelección. Durante su discurso de victoria el presidente- presidente le dio las gracias  a Vargas Lloras, al Polo, a Doña Mechas (falta ver si le da la casa aquella o la va a mandar a comer lo mismo que a la sobrina), a Petro, a Clara, a Gaviria, a Gabo, a Falcao, e inclusive le agradeció a un par de transeúntes desprevenidos  que pasaban por la campaña en medio del discurso pero, ¡No le agradeció a El Gato!  Se le olvido al encopetado mandatario al cuadrado, que este diario ha sido su bastión político en el Valle y que la muenda que le propinó a Zurriaga acá no se le debió a los gamonales  sino a este felino rotativo que tan olímpicamente despreció.

Por esta razón nos permitimos apoyar al expresi Uribe quien de la manera más educada, correcta y comedida expresó que Juanpa se había robado las elecciones cual político, finalizando su arenga diciendo que si no le creían les daba en la cara m……

Dado que el amable opositor no cree en las instituciones a las que no respetó durante su  mandato, nos permitimos compartirles sus declaraciones –sin pruebas por el momento, que ya las presentará después- de por qué Santos hurtó las elecciones cual vil Roy.

1.)  Ausencia de la cara de Uribe en el tarjetón electoral: “Hijitos, como no van a poner mi cara en el tarjetón, más de un pobre cristiano al no ver mi divino rostro no habrá sabido a cuál de las dos marionetas que tenía en la contienda debía elegir. Robo, robo, robo, si hubiera sido una elección correcta habrían puesto mi efigie al lado de Zurriaga, mejor aún, habrían quitado a los dos candidatos y dejado sólo mi mano dura y corazón grande.

2.)  Los votos de Antioquía no contaban el doble: “ Me parece el colmo que los votos de mi bella Antioquia no hayan valido el doble o triple. Si se fijan el Nacional quedó campeón, Juanes, Aristizabal, Natalia París, el Bolillo y la bandeja paisa son de acá, al igual que la feria de las flores y no me dejaron sembrar la florecita del Uribismo en el país ¡Trampa! ¡Robo! Lina, traígame una botella de valeriana para los nervios…”

3.)  La foto de JuanPa no tenía cuernos, ni cola ni boina chavista: “Como saben ese Santos, no es ningún Santos de mi devoción sino más bien el representante del comunismo ateo castrochavista y no ha sido bendecido por el Papa Francisco , ni por el representante de Dios en Colombia, su excelencia Ordóñez I, por lo que no es justo que su foto no haya estado adornado con unos cuernos como los que le puso al Uribismo o un rabo de paja como el que tiene para que todos viera que de Santo no tiene ni el nombre.

4.)  Organizar elecciones después del partido de la selección Colombia: “No puede ser que se organice la segunda vuelta después de la victoria del combinado patrio. Los colombianos votaron borrachos y enguayabados por Santos, ya que si hubieran estado en su sano juicio el ganador no habría sido ni JuanPa ni Zurriaga sino Pokerman.

5.)  “….¡Traidores!, ¡trampa!, ¡Ladrones!  todo esto es  conspiración de las Far, de Chávez,  Correa, Evo, Maduro, Pacheco,  Piedad Córdoba,  Robledo, Daniel Coronel, Petro, el Eln, los Santos (Menos Pachito), El Espectador, Rcn, Caracol, El Gato, la Emisora Mariana, El Minuto de Dios, el Boletín del Consumidor…pero ya verán, volveremos y venceremos , ya verán que mis tres huevitos regresarán….ay José Obdulio, ensílleme un caballito a ver si se me pasa esta pena tan grande”.



 Nota Publicada en el periódico EL GATO, el mejor diario de humor del mundo y sus contornos.