viernes, 22 de julio de 2011

Manifiesto calvo

Imagínese, querido lector, a Jesucristo, hijo de Dios,  calvo. Cierre sus ojos por unos minutos y  vea al Mesías enseñando la palabra divina en toda Galilea y Cafarnaún, rodeado de pescadores, prostitutas  y leprosos, mientras que la brisa le acariciaba  su pelado coco;  véalo ahora resucitando muertos, devolviendo la vista y exorcizando demonios, mientras su frente se extendía más atrás de las orejas. Acompañémoslo finalmente  en sus últimas horas en el Gólgota, crucificado en una mísera cruz, mientras una ventisca, presagio de la futura tormenta, le mueve juguetonamente la barba porque pelo en la cabeza  no tiene.

¿Lo pueden vislumbrar? No, claro que no. La imagen que está en el imaginario cultural, desde vendedores de  arte, pasando por intelectuales, políticos, deportistas, hasta fanáticos de Crepúsculo, es aquella que se ha difundido en cuadros, fotos,  afiches  y hasta graffitis, en las que el cordero de Dios tiene una barba poblada y  sus rizos dorados caen, hasta llegar hasta sus hombros. Esta imagen, a decir verdad, parece más la de un galán de telenovelas o  futbolista argentino que a la de un oriental que era de donde proviene el salvador, pero eso ya es harina de otro costal que no nos interesa tratar acá.

¿Cuál es la razón por la que somos incapaces siquiera de  concebir al ‘salvador nuestro por quien suspiramos’ con alopecia? Elemental, apreciados lectores: todo se debe a una gran conspiración que se fragua en las altas esferas del poder, en la que se busca desacreditar a los calvos y todo lo referente a ellos.

¿Quién se encuentra detrás de esta cruel y despiadada orquestación contra los enemigos de la peineta? No quiero dar nombres desde luego, porque el poder de estas personas es muy grande, pero solo les recomiendo que miren detrás de los empaques de las diferentes marcas de shampoo, acondicionadores, rinzes, suavizantes; a las más importantes marcas de pelucas y sombreros  (a quienes les conviene que los calvos tengan bajo autoestima) así como a las grandes cadenas de peluquerías del mundo, para que tengan una respuesta.

¿No creen lo que digo acerca de la maquinación que hay contra los calvos? Veamos: A nivel histórico todos mencionan la  grandeza cultural de conquistadores como Alejandro Magno o Julio Cesar a quienes se  representan con matas enormes y abundantes de pelo, pero para hablar de crueldad y crudeza se habla siempre de Gengis Kan a quien  se le retrata como un bárbaro y que desde luego es calvo. Pues no, señores antialopécicos, sepan ustedes que Gengis fue tan grande como lo fueron el macedonio y el romano y a pesar de ser cruel en sus conquistas (al igual que ambas  joyitas anteriormente mencionadas), fue siempre distinguido por su enorme cultura y tolerancia y tendió el puente entre Asia y Europa, por lo que fue considerado por el Washington Post como el personaje más importante de este milenio. ¿Cómo les quedó el ojo?


¿Hay más ejemplos de la cruzada anti calva? Por supuesto que sí. Nos ignoran, vean si no a la farándula  gringa, en medio de su ejércitos de Brad Pitts, Tom Cruises y Georges Cloonies, ni un calvo, siendo una única excepción Bruce Willis (el hombre más sexy sobre el planeta); de hecho, cuando alguien quiere pasarse al bando de los ‘pelados’ los medios le caen encima como buitres, como le paso a la pobre Britney Spears a quien  la prensa celebraba con algarabía sus bacanales y excesos, pero en cuanto rapó todos la destrozaron con sus críticas, le decía loca, insensata….locos ellos, los peludos y peludas.


                                                         Bruce Willis...orgullosamente calvo

Y no solo de esa forma se ensaña el  celuloide contra el calvo. Cuando la pantalla (tanto grande como chica) quiere mostrar que un personaje es pura maldad lo muestra pelón, como si el pelo fuera una especie de trofeo de la bondad. Toda la historia del cine es prueba de ello: Desde el Nosferatu  de F.W Mornau, pasando por Lex Luthor,  hasta llegar a Lord  Voldemort de Harry Potter se caracterizan no solo por su maldad sino por hacerle contrapeso a  melenudos galanes; a cambio la televisión gringa nos brinda  a solo un héroe pelado: El detective Theo Kojac, lo cual es un cambio bastante injusto.

Los insultan, los calumnian, les inventan chistes, chismes y mitos crueles, como aquél que dice que los hombres sin pelos son cachones porque necesitan de algo que les adorne la cabeza; mientras que se dejan de lado otros mitos verdaderamente ciertos, como aquél que habla de cierto atributo que ellos comparten junto con los negros y los enanos y que la esposa de un calvo podrá corroborar con una sonrisa de oreja a oreja.

Se hablan de curas y menjurjes para la calvicie…. Todas panaceas  y mentiras, la calvicie, señores, no tiene cura y los pocos remedios que existen son tan caros que hacen sonrojar a Steve Jobbs, ¿Por qué si no creen que Zinedine Zidane,  Bruce Willis y Samuel L. Jackson  no tienen pelo a pesar de tener euros?


                                                      Si me dices peludo de nuevo, no respondo

La verdad, la calvicie no es una enfermedad para andarle buscando cura. No hay nada más hermoso que una superficie lisa y no una llena de pelos, liendres, piojos y caspa; la cúpula  que emerge de la cabeza de una persona sin melena  es majestuosa y  similar a la imagen del hermoso Taj Majal, o las de las miles de mezquitas que se alzan en todo el Mundo y que tiende puentes entre los hermanos musulmanes y nosotros.

Por eso amigo peludo, únete a la causa calva y mándate a tusar. Ventajas hay muchas: menos tiempo en la ducha, menos animales raros en la cabeza, menos gastos en champú, rinze, acondicionador, etc.; más contacto entre tu piel y el aire libre. Ya quisiera Absalón hijo de David (el que se cargó a Goliat) haber sido calvo, así su melena no se hubiera  enredado en un matorral y no habría muerto asesinado. Por eso amigo, únete a este movimiento y deja tu pelo en el piso y alza tu calva frente y así, solo así, tal vez será  posible  ver alguna vez un lienzo de Jesús calvo.


Pd: Por cierto, el hecho de que me esté quedando irremediablemente calvo no  tiene que ver con la redacción de este manifiesto, este documento esta hecho con convicción.


3 comentarios:

  1. jajaja higiénico es un rato! a mi me gustan mucho los calvos, son muy sexys, no se porque hay tanta neura con el quedarse calvo! hay que llevarlo con naturalidad :D

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  2. Jajajaa, a mí me pasaba lo mismo, hasta diciembre, que me rapé a cero. Estuve de pésimo humor una semana (después de 15 años de indómita melena metalera para el headbanging). Cuando acepté la calvicie, se acabó el problema y ahora me molesta cuando crece. Animate, no hay cosa más cómoda, excepto el nudismo.

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