lunes, 30 de abril de 2012

Réquiem por un amigo


Homenaje a Ernesto Sabato, escritor argentino (1911-2011) en el primer aniversario de su muerte




Ernesto Sabato abandonó el paraíso y descendió a los infiernos del alma humana de manera voluntaria, como un cabrito que se encamina al sacrificio. Rechazó un mundo pletórico de luz y se adentró en las sombras, en la oscuridad, en esos dioses de la noche, de la locura y del incesto. Pero miento, no fue de manera voluntaria; su alma, desde joven, se vio abocada a los misterios inexorables de la vida, al océano de la tristeza, de los perdedores, de aquellos que ven un “universo horrible o por lo menos imperfecto” y quieren cambiarlo aunque jamás podrán, haciendo su desesperanza algo mucho más trágico, más triste, plasmando su impotencia en sus letras, como si fuera arrastrado por una fuerza misteriosa, por algo superior a él, convirtiéndolo en un amanuense de la locura, la muerte y  la soledad.

Sabato falleció hace un año en su hogar en Santos Lugares de problemas respiratorios, estaba a punto de cumplir los cien años en poco menos de dos meses, pero según Elvira González Fraga, la persona que lo cuidó desde 1998, año en el que murió su esposa, el Maestro ya estaba muy mal, y era un despojo, una caricatura de sí mismo.

Con su muerte, nos ha dejado huérfanos a aquellos que veíamos en sus prodigiosas letras a un guía, aun faro. Nos ha abandonado a los solitarios, a quienes veíamos en su triste pesimismo, en su frenética búsqueda de un Creador, una explicación de aquellos actos horribles que ocurren en el mundo, esas atrocidades terribles que son pan de cada día; nos ha dejado con los ojos en lágrimas a quienes comprendemos y padecemos la incapacidad de comunicarnos con las otras personas, de establecer un puente por frágil que pudiera ser, una comunión efímera con quienes amamos.

¿Pero quién era en realidad? ¿Dios o demonio? ¿Ángel del apocalipsis o tan solo un profeta de las fuerzas oscuras? Quizá todo eso, quizá nada de eso. Era sencillamente un ser humano, portentoso, talentoso, genial, atormentado, pero humano al fin y al cabo, con todas las complejidades que nos caracterizan y con una dimensión tan profunda, tan llena de matices que es inabarcable. La frase que escogiera en su prefacio a Abbadón el exterminador lo describe mejor que yo:

“Es posible que mañana muera, y en la tierra no quedará nadie que me haya comprendido por completo. Unos me considerarán peor y otros mejor de lo que soy. Algunos dirán que era una buena persona; otros, que era un canalla. Pero las dos opiniones serán igualmente equivocadas.”
Mijail Iurevitch Lérmontov
Un héroe de nuestro tiempo


En búsqueda de la luz

Como bien se sabe Ernesto Sabato nació en Rojas, provincia de Buenos Aires, al ocaso de un 24 de junio de 1911. Fue bautizado con el nombre de un hermano mayor que falleciera antes de su nacimiento. Este hecho habría de conmocionarlo profundamente, pues al tener el nombre de un difunto tan reciente, habría de preguntarse si tendría la misma esencia de su hermano muerto y por lo tanto no tendría una identidad propia.

Desde pequeño fue un niño diferente: en extremo sensible y alejado del característico bullicio de los infantes. A los trece años fue enviado a La Plata a estudiar la secundaria. Allí habría de comenzar a conocer la maldad humana sin motivo, per se, cuando en una ocasión se fue a pintar a un bosque cercano, y fue acorralado por una banda de malnacidos quienes se burlarían de él (¿Por qué? ¿Tiene alguna explicación la maldad?), romperían sus pinceles y se marcharían en medio de crueles carcajadas.

Uno de los hechos más destacables de sus estudios es que fue alumno del conocido humanista y filósofo dominicano Pedro Henríquez Ureña, por quien habría de demostrar una admiración y gratitud eterna que habría de plasmarse en un ensayo dedicado a él en su libro Apologías y Rechazos.

En esa época habría de conocer ese mundo ordenado y paradisíaco, de luz, de orden inalterable que son las matemáticas. Creyó encontrar paz a su, desde entonces, desasosegada alma en el mundo inmutable de los números al cual se consagró con la fe de un pecador en busca de una absolución por sus actos.

Durante su juventud y como gran parte de las personas que habrían de vivir durante esos turbios y agitados años, se volvería miembro del Partido Comunista. Creyó en la ilusión, en esa falsa utopía de igualdad para las personas. Durante ese periodo conocería a quien habría de ser el amor de su vida, Matilde Kusminsky Richter, quien no sólo sería su compañera, su amante, su amiga, sino quien habría de darle fuerza en los momentos de mayor desesperanza y habría de rescatar de las llamas ese hermoso libro que es Sobre héroes y tumbas, aunque no pudiera hacer lo mismo con tantos otros textos que el autor compulsivamente escribía sólo para sacrificar al fuego.

Su creencia por el Partido Comunista empezó a flaquear al ver las barbaridades y excesos del régimen de Stalin y empezó a cuestionar las acciones cometidas por la Unión Soviética. Sus copartidarios decidieron enviarlo a ese país para “adoctrinarlo”, pero Sabato, intuyendo en qué podía consistir ese nuevo “aprendizaje”, huyó a Francia.

Posteriormente volvería a Argentina y se casaría con Matilde, después retornaría a Europa donde viviría momentos muy difíciles. Épocas de pobreza, de penurias económicas. En aquellos años vivía con su esposa y su recién nacido primogénito Jorge Federico, en un cuartucho miserable. Siguió dedicado al culto del mundo onírico de los números, trabajando como físico de los Laboratorios Curie, pero a pesar de su devoción, de su entrega, era rechazado una y otra vez en ese apacible mundo. Las fuerzas de la oscuridad, de la tristeza lo reclamaban para sí; debía escribir, como si fuera un instrumento, un médium, y su mensaje debía difundirse.

Confundido entre ambos pensamientos tan contradictorios, entre mundos de luz y sombra, de las inquietudes de un alma que contemplaba la parte más horrible del mundo, consideró el suicidio en varias oportunidades. Afortunadamente no lo hizo, y en su lugar abandonó Francia se devolvió para Argentina donde se recluyó en una casa campestre, en una especie de exilio voluntario, y escribiría El Túnel.


Descenso a los infiernos

Su obra, como la de muchos escritores noveles, talentosos pero sin renombre o conexiones, fue al principio ignorada y despreciada por las grandes editoriales. Habría de publicarse en la revista Sur de su amiga Victoria Ocampo. Afortunadamente, uno de esos tomos llegó a manos del crítico francés Roger Callois, que habría de mostrárselo al maravilloso Albert Camus, quién con la humildad típica de los verdaderamente genios, reconocería lo magistral de la obra del argentino y lo ayudaría a publicar su obra.

El Túnel… Esa obra habría de acompañarme en los momentos más solitarios de mi adolescencia. Sólo quienes hemos experimentado momentos de soledad, de incomunicación, habríamos de comprenderla historia turbia de amor entre Juan Pablo Castel y María Iribarne, habríamos de hacer nuestro ese hermoso y tristísimo capítulo en donde comprendemos que siempre habremos de vagar por esos túneles inconexos de la vida:

“En todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario, el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límite de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad.”

                                       Sabato joven

Trece años habrían de pasar entre la publicación de El Túnel y Sobre héroes y tumbas. En esos años, contrario a lo que se pudiera imaginar, Sabato siguió escribiendo de manera frenética, siguiendo los dictados de su alma, para luego, desesperado al contemplar el resultado, arrojarla al fuego. Producto de su piromanía nos quedamos sin conocer La fuente muda de la que nos queda un pequeño fragmento publicado en la revista Sur. Igual destino habría de correr Sobre héroes y tumbas, pero como se dijo anteriormente, Matilde, la fiel y dulce Matilde, habría de salvarla de los brazos de las llamas y dejársela a la posteridad, a la eternidad.

El destino de Martín y Alejandra, el aterrador y sombrío hado de los Vidal Olmos y el devastador y terrible Informe sobre ciegos se encuentran contenidos en este libro. Una vez más está presente la imposibilidad de amor y en su lugar se encuentran momentos demasiados fugaces de felicidad entre ambos protagonistas.

Pero es por primera vez que vemos el descenso a la locura del alma, de la rabia, a esos dioses carnívoros y nocturnos, ansiosos de sacrificios, de esas sectas que dominan el mundo desde las sombras. El Informe sobre ciegos no tiene en realidad ninguna incidencia sobre el resto de la obra, podría haberse suprimido sin haber afectado el normal desarrollo de la trama. ¿Por qué escribirlo y anexarlo entonces? Fernando Vidal Olmos, protagonista indiscutible de esta parte, es sin duda una persona terrible, un verdadero hijo de puta, cínico, capaz de las peores acciones y de descender a las tinieblas, de regodearse en ellas. El informe fue escrito porque era inevitable que sucediera, porque eran reflejos de las tribulaciones del creador, de su mundo de sueños y pesadillas.

Sabato habría de internarse más aún en ese mundo apocalíptico en su tercera y última novela, Abbadón el exterminador, en donde él mismo se convierte ya en un personaje activo dentro del relato y donde desde las primeras páginas habría de recorrer ese mundo lleno de fuerzas demoníacas, de oscuridad y de tristezas que están apoderadas no sólo de su Argentina natal, sino del mundo.

Sus personajes nunca fueron valientes o aventureros, arriesgados u osados, siempre escribió para los más desdichados, los más deprimidos, los más sensibles; pienso que si alguna de sus historias la hubiera escrito un Cortázar, un García Márquez, seguramente habrían durado como mucho diez páginas y habrían sido mucho más alegres y optimistas.


Un mensaje a los jóvenes

El escritor argentino siempre mostró especial interés hacia los jóvenes y se preguntaba qué era lo que ellos veían en sus tristes letras; se asombraba de ver que decenas de ellos lo buscaban, lo leían y querían su consejo. Sin pretenderlo, se había convertido en estandarte de la juventud.

En  sus últimos libros Antes del fin y La resistencia, les deja un mensaje de lucha, de combatir siempre contra un sistema de vida cada vez más deshumanizado en el que los seres humanos son convertidos en meros instrumentos, en esclavos de un sistema que no se preocupa por las cosas más simples, que se esmera por olvidar que “lo esencial es invisible a los ojos”, como bien lo diría Saint-Exupéry en su pequeño pero a la vez gigantesco relato que es El Principito.

Pero esta preocupación viene desde mucho atrás. Si bien Castel, protagonista de El Túnel, era un adulto, Martín es un joven que apenas está descubriendo el mundo y conoce su faceta más intensa, más dolorosa y a la vez feliz junto a Alejandra, quien a pesar de tener más o menos su misma edad es, debido a sus sufrimientos, mucho más sabia, más recorrida y por lo tanto mucho más dura.

Abbadón el exterminador está plagado de jóvenes: Nacho, Marcelo, Agustina, el mismo Bruno, quien a pesar de no ser un adolescente tiene sus mismas dudas, sus mismas angustias; todos están en la búsqueda incesante en un mundo cruel, sin dios, lleno de caminos tortuosos, de amores no correspondidos y de soledades eternas.

Personalmente, el texto que más me caló es uno que está precisamente en su última novela, un fragmento que se titula Querido y remoto muchacho, en el que el Maestro dirige sus cartas a un joven imaginario -¿quizá real?- en el que le da consejos de escritura y de vida. ¿Cuántas veces en los momentos de mayor duda y tristeza, cuando he estado a punto de abandonar la escritura, no me he sumergido en esas letras, en esos pensamientos tan hermosos para salir muerto y renovado con las fuerzas del ave fénix?

¿Pero pueden estos escritos ser un alivio para un joven que necesita ayuda? No lo sé, y dudo que el propio escritor lo supiera. Él sólo plasmó su verdad, los laberintos de su alma; quizá cada quien encuentre su propia respuesta. Tal vez, cuando una persona joven o mayor resuelva sus dudas o comprenda con el corazón el sentido de sus palabras, de sus historias, se puede crear una identificación, una comunicación que pueda ser maravillosa, al descubrir que no se está completamente solo y todo habrá valido la pena.


Errores, últimos años y legado

Los errores de Sabato, al igual que sus aciertos, fueron enormes, dolorosos y, al ser una figura pública, mucho más imperdonables. El mayor de ellos, que tantos enemigos no le perdonan, es un almuerzo al que asistió el 19 de mayo de 1976 junto a Jorge Luis Borges y otros intelectuales argentinos, citado por el dictador Jorge Rafael Videla.

Habría de empeorar este error realizando declaraciones de apoyo a la dictadura. Nunca pude entender cómo una persona como él, que habría de denunciar las torturas –en Abbadón el exterminador hay una horrible descripción de una-, apoyaría un régimen tan atroz como el de Videla.

Habría de arrepentirse años después…Demasiado tarde, demasiado poco. Quién sabe cuánto habrá sufrido al darse cuenta de su error, de haberse dejado arrastrar por los pensamientos de la época, como seguramente le ocurrió a Gunter Grass, quien perteneció a las Juventudes Nazis en su adolescencia, para luego arrepentirse.

Como un acto de redención habría de acudir al llamado del presidente Raúl Alfonsín para que dirigiera y coordinara un informe sobre lo ocurrido durante esos terribles años. El resultado fue el libro Nunca más, que también habría de conocerse con el nombre de Informe Sabato, y que deja constancia de las barbaries de que son capaces las dictaduras en el mundo.

Estoy seguro de que de igual manera habría de lamentar amargamente aquellos años en los que le fue infiel a Matilde con una condesa rusa, dando como resultado que su esposa abandonara París y se devolviera sola con su primogénito a Argentina.

Al final de su vida, cuando tanto Jorge Federico como Matilde murieron, y debido a su cada vez más creciente ceguera –destino irónico para quien escribió el Informe sobre ciegos– se refugió en la pintura, pero sus cuadros eran siniestros, exóticamente retorcidos, pues le era imposible escapar a su propio ser.


                                              Con su amigo José Saramago


Almas afines tienden a encontrarse sin importar las distancias o los tiempos, y Sabato habría de entablaren sus últimos años una amistad entrañable con ese otro gran escritor que habría de convertirse en una guía para la civilización, el portugués José Saramago. Durante un homenaje que le realizaran al gaucho en Mendoza durante el Congreso Internacional de la Lengua, el portugués, en un emotivo discurso, habría de recordar el primer encuentro entre ambos colosos, en donde reflexionarían sobre la ceguera y su presencia en sus respectivas obras.

El Maestro abandonó este mundo irónico, cruel, de un humor enfermizo, y lo ha hecho de manera silenciosa, sin aspavientos. Fue velado en el club de su barrio, Defensores de Santos Lugares, cerca de sus amigos, de sus conocidos, de gente sencilla pero más admirable que las grandes figuras públicas.

En el comunicado en que su hijo Mario Sabato informa la muerte del escritor, diría que su padre “No nos pertenecía solo a nosotros. Con orgullo, con alegría, sabemos que lo compartimos con mucha gente, que lo quiso y lo necesitó tanto como nosotros.”

Cuánta razón le asiste: él le perteneció no sólo a su familia y a su natal Argentina, sino al mundo entero, a quienes lo quisimos, lo admiramos y nos dolemos con su partida, a aquellos que nos sentimos identificados con su visión pesimista del mundo y su dolor, a quienes sentimos que más que un gran escritor ha muerto un gran amigo.

Dejo como palabras finales un fragmento del último capítulo de Abbadón el exterminador, donde Bruno habría de ver una tumba imaginaria de Sabato, su creador:

“Paz. Sí, seguramente era eso y quizá sólo eso lo que aquel hombre necesitaba, meditó. Pero ¿por qué lo había visto enterrado en Capitán Olmos, en lugar de Rojas, su pueblo verdadero? ¿Y qué significaba esa visión? ¿Un deseo, una premonición, un amistoso recuerdo hacia su amigo? ¿Pero cómo podía considerarse como amistoso imaginarlo muerto y enterrado? En cualquier caso, fuera como fuera, era paz lo que seguramente ansiaba y necesitaba, lo que necesita todo creador, alguien que ha nacido con la maldición de no resignarse a esta realidad que le ha tocado vivir; alguien para quien el universo es horrible, o trágicamente transitorio e imperfecto. Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos da en fugaces y frágiles momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar)esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando ya él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tiene aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.”

miércoles, 25 de abril de 2012

Sin camisa de fuerza




“Yo no sufro de locura,
La disfruto a cada minuto”

Les Luthiers


Mucho se ha dicho con respecto a la locura. Se han escrito libros, ensayos,  fórmulas médicas y siquiátricas, se ha intentado estudiarla desde todos los ámbitos conocidos;  incluso, algunos científicos han intentado comprenderla internándose en manicomios. Los resultados en estos casos han sido, ciertamente, infructuosos: los doctores han salido con daños cerebrales severos e irreversibles, terminando la mayoría, trabajando como guionistas en Hollywood.

Yo me pregunto ¿Cuál es aquella fascinación que ejerce la locura sobre la gente racional? ¿Cómo puede interesarse alguien en esta enfermedad donde las personas viven en un mundo de fantasía? En donde no existen las responsabilidades, donde no hay gobierno, ni tráfico, ni impuestos, ni la hija mayor llora porque es tan fea que nadie la saca a bailar o al hijo menor lo acaban de echar del sexto colegio consecutivo por bruto, mientras que la mujer se queja porque el esposo escribe columnas científicas en vez de aportar para pagar las cuentas de la casa. En un mundo donde el director del hospital no me llama, digo, no llama a cualquiera  para decirle ‘vemos con preocupación que el 99% de sus pacientes se quieren suicidar….y digo con preocupación, porque eran pacientes que solo venían a un examen de la vista’ a lo que el doctor, quien sea que fuere, pudo haber dicho: ‘Pero ¿qué pasó con ese 1%  que no se quiso suicidar?’ a lo que el director del hospital pudo responder, ‘Doctor, ese paciente era sordo’.

Pero dejemos de lado esos ejemplos hipotéticos, y volvamos a la pregunta ¿Es preferible vivir en un mundo de demencia e  inconsciencia que a un mundo cuerdo  en donde los guías espirituales son Lady Gaga, Uwe Boll,  George Bush, Stephanie Meyer y  Paulo Coelho?

Para dilucidarlo he decidido indagar  en las aguas cenagosas y complejas de la locura, diré que  no pude sumergirme por completo pues había marea baja, pero quisiera compartir con Ustedes algunas historias de locos famosos.


Un perro en la antigua Grecia

En la antigua Grecia, en donde los dioses no tenían problemas en andar disfrazándose de animales para poder conquistar mujeres y donde, por regla general los hombres debían tener descendencia con su madre mientras asesinaban a su padre o asesinando a su madre para folgar con su padre, habría de nacer un hombre que asombraría a esta caterva de degenerados y libidinosos.

Su nombre era Diógenes y era  filósofo, que era el modo elegante de referirse a aquellas personas que se dedicaban a vagabundear  sin hacer nada productivo. Él se ganó el apelativo de cínico, que en griego quiere decir ‘perro’, debido a que se comportaba como uno más de ellos, ladrándoles y corriendo en cuatro patas detrás de un hueso. Por desgracia, los perros nunca le entendieron al filósofo ya que no sabían griego.

Si bien al principio fue un hombre respetado y admirado, ¿Por que qué podían criticarle los ciudadanos de una nación cuya historia patria  con sus dioses, musas, ninfas y monstruos se asemeja más a una telenovela mexicana que a una nación, a un tipo que ladra y ruñe huesos?, muy pronto su estrella fue decayendo y extinguiéndose, siendo la principal causa de esto que al filósofo  empezó  a morder las canillas de los carteros griegos y a olerle la entrepierna a las mujeres de los reyes y hombres importantes.

Triste fue el destino del pobre cínico. Lo confinaron a la perrera municipal de Atenas  y lo ejecutaron por accidente cuando por políticas de la ciudad se sacrificaron a todos los canes callejeros. Se enterró a Diógenes con los demás animales del centro y fue llorado, muy llorado, por las pulgas que habitaban en su cuerpo.


De príncipes y escritores

Más conocido aún, es el caso del príncipe danés –que ojo, no es de Danesia como llegué a pensar en un principio sino de Dinamarca- Hamlet, quien asesinó a su madre, a su tío, al chambelán del reino, a sus hijos y a su novia, diciendo obedecer mandatos de su padre ya fallecido; como quien dice, una tragedia griega pero sin dioses libidinosos acechando.

En el proceso seguido por la justicia danesa, en el archivo 00000000000000000069, se acusó al joven príncipe de regicidio, reinacidio, chambelacidio y hasta de perricidio pues el can de la corte, un Gran Danés  llamado  Fritz, murió de horror al contemplar la  espantosa escena.

En el juicio, Hamlet expuso sus argumentos. Según él, el fantasma de su padre se le había aparecido para confesarle que había sido asesinado por su esposa y su hermano. La voz fue quien planeó todos los asesinatos, y si alguien debía ser encarcelado por los crímenes debía de ser su progenitor ya muerto.

Ante el tribunal pasaron varios testigos los cuales afirmaron que el príncipe vagaba todas las noches mientras le hablaba a un cráneo y declamaba a todo pulmón:`Ser o no ser, esa es la cuestión’.

Las autoridades escandalizadas, internaron al pobre hombre en un centro de reclusión llamado ‘El príncipe feliz’, con tan mala suerte que este escapó y nada más se volvió a saber de él. Se rumora que el ex príncipe huyo hacia Inglaterra donde fue acogido por un periodista amarillista de nombre William a quien le contó su historia y fue adaptada al teatro, llenándose ambos de montañas de oro.

Caso similar ocurrió con un novelista español de apellido Cervantes y al que le decían el ‘manco’. Dicho novelista hizo crónicas muy vividas de cierto caballero andante y de su escudero.

El manco, siguió la ruta del caballero por toda España hasta que este enfermó y posteriormente murió, luego de lo cual el escritor publicó todas sus hazañas en dos voluminosos volúmenes los cuales han sido estudiados por eruditos y resumidos en textos de diez páginas ilustradas por mercenarios literarios, para el entendimientos de los estudiantes vagos que tienen para el día siguiente examen de dicha novela y no la han leído.

El relato cuenta la historia de cómo dicho hidalgo, veía gigantes en donde debía haber molinos; ejércitos en donde debía haber corderos y castillos reales en donde debían haber posadas humildes.

Las autoridades civiles y eclesiásticas se escandalizaron con dicho manuscrito y dos años después de su publicación, cuando por fin pudieron terminar la lectura de ambos tomos, apresaron al señor Cervantes.

El escritor fue rápidamente encarcelado y confinado a un sanatorio en Cádiz en donde presumiblemente murió. Las autoridades nunca lograron comprender como dicho hombre podía ver molinos de viento donde efectivamente había amenazadores gigantes o  carneros en el lugar de dos temibles ejércitos o confundir a la hermosa doncella del Toboso con una pastora.


Bienvenidos a la modernidad

Quisiera presentarles a continuación dos casos representativos de esta loca modernidad.
El primero de ellos es el profesor G., quien fungía como doctor en una reputada clínica alemana. Tenía dicho doctor la costumbre oprobiosa de llamar a las líneas mal llamadas ‘calientes’, en donde pagaba por tener sexo telefónico (costumbre, me imagino, practicada de manera frecuente por los depravados dioses griegos)

En cierta ocasión, el doctor no marcó, como era habitual, la línea 11111211, perteneciente  al negocio sexual que frecuentaba, sino que en cambio marcó la 11111121 que era la de la Arquidiócesis de Leipzig. La llamada fue contestada por el señor Obispo a quien debido al delicado timbre de voz se le conocía como ‘La Flauta’.

El doctor G, confundiendo al hombre de Dios con una de sus muchachas, comenzó una apasionada conversación. Cómo sería el contenido de la misma, llena de frases sicalípticas y lujuriosas que el señor Obispo quedó en shock y fruto de esa conversación murió tan solo treinta años después.

El doctor fue enviado a un manicomio para descansar su mente calenturienta, en dicho lugar hizo nuevos descubrimientos y los aplicó en las enfermeras que lo atendían, las cuales al poco tiempo se peleaban por atender al paciente. Finalmente, al año fue dejado en libertad e hizo pública su revelación, desde ese momento, el punto G, vuelve locas, por así decirlo,  a las mujeres.

El último caso es también el más peligroso de todos...al paciente a quien llamaré Jorgito Arbusto, se le diagnosticó locura esquizofrénica ansiosa paranoica y en él se descubrieron nuevos complejos y traumas.

Cuando era niño, Jorgito escuchaba voces en su cabeza y pensaba que sus pequeños amiguitos pensaban atacarlo, querían robarle y hasta matarle. Tenía además, complejo de inferioridad, era racista, homofóbico, xenófobo y estúpido.

Cuando creció, los médicos vieron que  estos síntomas se habían agravado a niveles extremos, su mirada abstracta llena de helio, fascinaba a los doctores, quienes pidieron a Washington permiso para practicarle una lobotomía, el cual para desgracia de todos, fue denegado.

  El joven Arbusto, quebró cuanta empresa estuvo a su alcance, era ignorante, torpe, grosero y altanero: el típico gringo promedio. Por eso no sorprendió a nadie cuando fue electo presidente de su país.

En ese momento fue cuando le pudo dar rienda suelta a toda su  locura y paranoia, invadiendo países lejanos en búsqueda de cosas que nunca habían existido. Como todo loco que incursiona en el mundo de la política su nombre ha quedado grabado con letras mayúsculas en la historia.


Conclusiones

En algún momento  de mi vida quise escapar hacia otros mundos, hacia otras realidades diferentes a la mía, quise experimentar la locura.

Debo confesarles que fracasé rotundamente. Cuando me comporté como un perro, me llevaron a una perrera y me pusieron un collar anti pulgas, luego de lo cual me soltaron; quise escribir un libro completamente sin sentido y me gané varios premios literarios; por desgracia puedo querer ser loco pero a diferencia de los periodistas y abogados aun tengo escrúpulos por lo que prefiero evitar el camino de la política.

Mientras escribo esto, mi hija ha roto los platos, llorando porque nadie la ha invitado a una fiesta, mi mujer no deja de gritarme que soy un inútil y que no se sabe por qué se casó conmigo, y mi hijo me trae la nota de expulsión de su séptimo colegio. Una voz en mi cabeza me dice que tal vez debo seguir el ejemplo del joven Hamlet y ya sea que me condenen a un manicomio o una prisión, de seguro estaré mucho mejor que en este lugar.

La canción de la semana, ‘Fiesta de locos’ de Calle 13:


sábado, 21 de abril de 2012

Libros leídos 2012 (8) Opio en las nubes de Rafael Chaparro Madiedo: Letras drogadas.



Opio en las nubes
Autor: Rafael Chaparro Madiedo
Editorial Babilonia
196 páginas

Historias, a veces sin sentido y desde el punto de vista de un gato que no sabe si es felino o tomate llamado Pink Tomate, su dueña, Amarilla; su novio Sven; el extraño dueño de un bar, un prisionero reencarnado  entre otros excéntricos seres. Relatos llenos de drogas, sexo, muerte, soledad, amor y desamor, encuentros y desencuentros y caminos que llevan a ninguna parte, es lo que el lector puede encontrar en esta onírica pero adictiva obra.


El libro fue escrito por el bogotano Rafael Chaparro Madiedo  y con el que fue ganador del Premio Nacional de Literatura en 1992 (por lo que este año el libro cumple la bobadita de veinte años de publicado). El autor, filósofo de profesión,  colaboró en los guiones de los estupendos programas de crítica satírica Zoociedad y Quak, protagonizadas por el siempre recordado Jaime Garzón.

Analizar este libro no es fácil. Su estructura no es lineal como en otros relatos sino que va saltando de un lado a otro, de un narrador humano a otro animal y a otro que parece vegetal; son historias que podrían leerse por separado sin perder coherencia  pero que a la vez están profundamente ligadas.

Los personajes son muy parecidos: Hombres y mujeres embargados por la tristeza, el hedonismo, el rock y la búsqueda de un lugar en el mundo. Se podría decir que el único que se sale de los paradigmas es el gato Pink Tomate quien con su temperamento felino, irónico e inteligente se convierte en la voz más cuerda de todas.

El punto fuerte de este libro no es el argumento, a pesar de tener algunas ideas buenas como la historia de Gary Gilmour que después de morir en la silla eléctrica y pedirle a su amigo Max que le rezará todos los días a dios que lo reencarnará en un pastor de ovejas en el África  logra su cometido, o esa extraña mujer que después de seducir y hacer el amor apasionadamente con un hombre diferente cada noche lo  asesina y lo empuja a un baúl lleno de amantes perdidos.

La verdadera fuerza de este relato es el lenguaje. Chaparro juega con el lenguaje, lo vuelve poético, musical, cada frase tiene uno o mil significados, son palabras llenas de colores, sabores, olores,  paisajes soñados, gotas de rock. El autor pone los signos ortográficos  donde le viene en gana y las manipula a su antojo sin que eso moleste necesariamente al lector quien se deja arrastrar por la pasividad relajante de la narrativa.

Leer estas historias puede ser lo más cercano a estar drogado sin necesidad de hacerlo en la vida real. El opio de este libro no está solamente en las nubes, se palpa en la tinta, en cada una de las palabras, las letras y los pensamientos del autor.

Sin embargo, este recurso es un arma de doble filo. El libro es tan gráfico, tan musical que en cierto momento agota. Y el lector se vuelve como  un adicto que después de drogarse no desea consumir más y sólo quiere despertar pero allí está la historia que sigue con ese ritmo frenético de trip trip trip y que  no lo deja descansar. Quizá, y a pesar de ser un libro corto, le sobraban algunas páginas que lo habrían convertido en  la dosis perfecta.

Opio en las nubes fue criticado por los viejos saurios de la cultura del  país acusándolo de banal y superficial. Es, desde luego, una opinión respetable pero estúpida, es sin dudarlo un libro que está principalmente dedicado a los jóvenes (como la obra de Andrés Caicedo) pero que cualquier persona puede disfrutar sólo si se deja llevar por las palabras y  las sensaciones contenidas en sus páginas.

Por desgracia Rafael Chaparro falleció en 1995 de una penosa enfermedad. Su voz y su propuesta serían muy útiles en la actualidad de una literatura colombiana que se hunde cada día  más en la mediocridad.

miércoles, 18 de abril de 2012

Libros leídos 2012: (6) Cómo no escribir una novela de Howard Mittelmark y Sandra Newman y (7) Confesiones de un joven escritor de Umberto Eco: Los que saben, saben.






Cómo no escribir una novela
 Autores: Howard Mittelmark y Sandra Newman 
 Editorial: Seix Barral

Howard Mittelmark y Sandra Newman conocen el mundo editorial a la perfección. No por nada han estado inmersos en el medio por más de treinta años. Ellos saben todos los tejemanes y por qué se publican ciertos libros y otros no.  En este texto y de manera amena, muestra los errores más frecuentes a la hora de revisar un nuevo proyecto que aspira convertirse en libro.





A través de doscientos ejemplos, los autores nos irán mostrando cuales son los principales errores en el que incurren los escritores nóveles y  trucos para evitar caer en estos lugares comunes que a pesar de lo ‘geniales’ que puedan considerarlos los autores, lo único que consiguen es ahuyentar a los lectores y un pase directo a que la obra nunca sea publicada.

El libro está dividido en varias partes donde se tocan los aspectos fundamentales que cada obra literaria debe tener como lo es la trama, los personajes y el estilo, además de recomendar la manera más adecuada de mostrar escenas sexuales y como se debe enviar el material a un editor.

Uno de los puntos fuertes de este libro es el sentido del humor del que los autores hacen gala. Por medio de exageraciones exponen su punto de manera que los escritores sean conscientes de su error con una sonrisa. Algunos tejemplos:

-El vikingo vegetariano: Cuando el autor practica la corrección política.

-El discurso de despedida: Cuando, inexplicablemente, el malvado cuenta las maldades que va a cometer.

-Economía milagrosa: Cuando no se sabe de dónde viene el dinero que gasta un personaje.

-Buenas, soy un caballero medieva: Cuando los personajes nos explican cómo es su época.

Cabe resaltar que en varios momentos los autores remarcan el hecho de que ellos están hablando de un thriller pero no una novela ‘literaria’, lo que yo supondría es una novela más compleja, ya que, por ejemplo, un Julio Cortázar o un James Joyce cumplen todo lo que Mittelmark  y Newman consideran una mala novela y nadie, nunca, podrá dudar de la genialidad de estos escritores. Aún así, los consejos son muy, MUY útiles para todo aquél que se embarque en la aventura de escribir una novela y no sepa cómo ser publicada.







Confesiones de un joven novelista
Autor: Umberto Eco
Editorial Lumen
Que Umberto Eco, novelista, semiólogo y ensayista es una de las plumas más importantes no sólo de natal Italia sino del mundo entero es algo que está fuera de toda discusión. El autor de ‘El nombre de la rosa’, ‘El péndulo de Foucault’, ‘Baudolino’ entre otros, es mundialmente reconocido por las calidad de sus letras y sus historias y en este ensayo ha decidido plasmar algunas de sus experiencias y pensamientos con respecto a la literatura y su propia obra.






En este libro, el italiano hace gala de su buen humor comenzando con el título del libro, ya que él  mismo con ochenta  años se considera un joven novelista que apenas está empezando su obra y al que le quedan por publicar muchos más “en los próximos cincuenta años".

Este libro está conformado por tres partes. La primera de ellas habla de su experiencia como escritor, de cómo siendo un reconocido semiólogo y ensayista ingreso al mundo de la novela por recomendación de una amiga y de cómo utilizó la información de su tesis sobre los monjes medievales para la creación de la abadía donde ocurren los hechos de ‘El nombre de la rosa’.

En esta primera parte habla también de lo meticuloso que es a la hora de escribir. De cómotiene que conocer personalmente los lugares donde va a situar a sus personajes. Así lo hizo cuando vivió algún tiempo  en una pequeña isla la cual le sirvió de base para su libro ‘La isla del día antes’, recalca también de que para una obra es necesario un diez por ciento de inspiración y un noventa por ciento de transpiración.

La segunda parte trata sobre la importancia de los libros y de cómo pueden afectar la vida de los lectores de manera significativa, poniendo como ejemplo la muerte de Ana Karenina que fue llorada por mucha gente a pesar de ser un personaje ficticio y como  esas mismas personas en ocasiones no se inmutan por el fallecimiento de una persona en la vida real.

La última parte, es la que menos me ha gustado pero no se puede negar que es genial, consiste en la fascinación de Eco por las listas, la maestría con que algunos autores las realizan y la manera en que él ha intentado emularlo en su propio trabajo.

Esta obra es la síntesis de unos seminarios que dio (afortunados quienes pudieron verlo) y recogen el pensamiento de un verdadero genio de las letras. Leer este libro es como sentarse a los pies de un gran sabio y tratar de aprender cada una de sus palabras y consejos que serán, sin dudarlo, muy útiles para quienes quieran dedicarse al oficio de las letras.

jueves, 12 de abril de 2012

Un Comunicado muy tierno




El Gato recibió, en exclusiva,  un comunicado del ex psiquiatra, ex comisionado de paz y ex-  traordinario prófugo de la justicia, Luis Carlos Restrepo, quien desde algún lugar de la clandestinidad busca fundar el Frente Unido Resistiendo Ilegales Búsquedas Exhaustivas o FURIBE.

Comunicado  

Yo, como  perseguido  por el brazo represor de la justicia en Colombia, he decidido huir del país y volveré cuando las condiciones sean convenientes, es decir, cuando se dé el milagrito y nuestro Mesías resucite al cuarto año y ponga en cintura esta tierrita olvidada por los Santos, me permito comunicar lo siguiente.

1.) No creo en la justicia de Colombia. No sólo porque está amangualada contra funcionarios probos y ‘buenos muchachos’ –como reza esa excelente película de Scorsese y diría nuestro patrón- sino porque está incompleta. La ex Fiscal Vivianne Morales, por ejemplo, se tomó demasiado a pecho aquello de ‘echarle un ojo’ a la ley,  y no estamos dispuestos a dejarnos meter los dedos a la boca, ni siquiera por el  doctor Vargas Lleras.

2.) Se me acusa de crímenes completamente injustificados: Se dice que la desmovilización que hice  fue más falsa la efectividad del Revertrex de Amparo  Grisales. El hecho que los guerrilleros tuvieran manicure hecha por Norberto, llegaran en Mercedes Benz, entregaran pistolas de agua, se trataran entre ellos de  ‘Huevon’, marichis’, creyeran que el  Che Guevara era el líder de las Farc y después se fueran de remate  a ‘Andrés Carne de res’ con unas ‘hembritas’ no quiere decir  absolutamente nada.




Pero si tienen al hombre equivocado....si siguen así les doy en la cara....quiero decir: ho, ho, ho.


3.) Igualmente me señalan de huir, de no dar la cara (..arica) pero en lugar de eso deberían estar agradeciendo la labor que me encuentro desarrollando por el país, mostrándole al mundo las bondades de la doctrina obduliuribiana. Hemos dejado el nombre del país tan en alto que ya tengo  tres ofertas para  protagonizar el remake de la película  Milagro en la calle 34 –ya saben, esa de Papá Noel- y María del Chuz…digo, digo, del Pilar Hurtado, la conejita de Panamá, ha recibido propuestas de posar como dios la trajo al mundo en Playboy. También hay propuestas para que nuestro Líder y Andrés Felipe Arias monten un espectáculo de ventrílocuo que harían palidecer a Carlos Donoso y Kinni.

4.) Mi propuesta de cambiar la constitución es sana para la democracia.  ¿No es mejor modificarla toda en vez de andar cambiando artículitos? Además las proposiciones que se tienen son muy coherentes:  Reelección indefinida para aquellos ex presidentes cuyos nombres comiencen por A y su apellido por U; Agro Ingreso Seguro para todos, cargo vitalicio para Roy Barreras, cirugía estética para Fabio Valencia Cossio  y cambiar el lema de ‘Libertad y Orden´ por ‘Mano dura, corazón grande’.

5.) En caso de regresar al país solicito me sea ingresado al pabellón donde están los Nule o Juan Carlos Martínez y por lo tanto tener acceso a los elementos esenciales que tienen ellos en sus celdas como los son televisores de 50 pulgadas, Nintendos, home teathers, bar- restaurantes con los guardias del Inpec  como meseros y salidas a la cárcel para hacer proselitismo político mínimo una vez al mes.

Atentamente,

Doctor Ternura
Playas de Panam….quiero decir “Desde la clandestinidad”, Abril 2012

Publicado originalmente en el periódico de humor 'El Gato', en su edición de abril del 2012.

sábado, 7 de abril de 2012

Canción de Hielo y fuego y los signos zodiacales


A todos nos encanta la saga de Canción de hielo y fuego –que en su  magnífica serie televisiva quedó con el nombre de su primer libro ‘Juego de Tronos’- creada por el norteameriano George RR Martín. No es difícil volverse adicto al peligroso coctel de conspiraciones medievales, sexo, magia, personajes inolvidables y humor negro que se desprende a raudales de la saga que este año cumple dieciséis años de creada.

En los libros, familias poderosas combaten por el reino representado por el trono de hierro. Cada una de las mismas posee un símbolo  representativo, un lema y unos comportamientos particulares. No sé qué tan aficionado sea Martin al zodíaco pero es innegable que muchas de las casas parten de un signo zodiacal como base. ¿No me creen? Acompáñenme y sumerjámonos en un Poniente astrológico.



Casa Baratheon
Símbolo: Un venado coronado.
Lema: Nuestra es la furia.
Signo Zodiacal: Tauro, el toro.

Hay una palabra que define al tauro: Obstinación. No es sino que le digan a un nativo de este signo la palabra ‘No’ y su terquedad vencerá cualquier obstáculo. Puede ser el signo más pacífico del zodíaco, el más juguetón, el más paciente, pero una vez se le mete una idea entre ceja y ceja nada ni nadie podrá sacársela de la cabeza, es lo que se conoce más comúnmente como un ‘cabeza dura’. Son hombres de figura atlética aunque si son dados a los excesos pueden sufrir de sobrepeso. Son leales, buenos amigos y  fieles a sus ideales.

Es tanta la similitud de los tauro con los Baratheon que me sorprende que su símbolo sea el Venado y no el toro. En esta familia sobresalen los tres hermanos que aunque son bastante diferentes tienen características inequívocas de este signo.

El rey Robert Baratheon, llamado ‘El usurpador’, inició la revuelta en contra de Aerys Targaryen, el rey loco, quien era temido por todo Poniente. Nadie se había atrevido antes a retarlo hasta que Robert en venganza por la muerte de Lyanna Stark lo desafió y no paró su lucha hasta que lo hubo derrotado.

Después de coronarse rey, Robert perdió el horizonte. Él nació para combatir no para gobernar, su pasión, su obsesión, terminó con la muerte del rey loco. Sin un objetivo real se dedicó a los excesos y las pasiones mundanas como el vino, la comida y las mujeres lo que lo convertiría en un hombre muy obeso y finalmente desembocaría en su muerte.

A pesar de ello fue un hombre leal a sus principios y amistades como lo demuestra su relación con Ned Stark, a quien a pesar de las discusiones y contrariedades siempre consideró como un hermano.

Los otros hermanos representan este signo con igual intensidad. Renly con su obstinación a ser rey a pesar de saber que la corona le pertenece a su hermano mayor, y Stannis, quien es justo pero severo, un verdadero cabeza hueca que hará lo que sea con tal de obtener la corona a pesar de ser la persona con menos carisma del libro entero y de quien se ha dicho que es tan severo como el hierro, que prefiere partirse a a ir en contra de su voluntad.




Casa Lannister.
Símbolo : El León.
Lema: Escuchen mi rugir.
Signo Zodiacal: Leo, el león.



Si alguien dudaba de la relación de esta saga con el zodiaco, esta es la prueba reina. En esta ocasión ni siquiera se molesto en cambiar el animal. Los leones son orgullosos, soberbios, irónicos, excelentes anfitriones gozando de cierta riqueza económica o en búsqueda incesante de la misma;  son como el sol, les gusta ser admirados, adorados, nacieron para reinar y ser amados, aunque si se les lleva la contraria pueden ser crueles y despóticos. Son inteligentes y astutos y físicamente se caracterizan por sus ojos claros o pelo rubio.

Los Lannisters son Leo por naturaleza. Si se quiere orgullo no hay sino que ver a Cersei, crueldad a  Joffrey ‘Baratheon’,  riqueza desmedida a Tywin; belleza y gallardía a Jaime y la palabra Tyrion debería tener como sinónimo en el diccionario a la ironía o el sarcasmo.

Su lema es ‘Oigan mi rugir’ pero también se les conoce uno no oficial que reza ‘Un Lannister siempre paga sus deudas’, ambas característica de su signo: Por un lado la búsqueda de reconocimiento, por el otro la seguridad de que las deudas ya sean  de honor o monetarias serán pagadas, no importa de qué manera o cuales sean las consecuencias.

En este libro son los villanos por excelencia....pero bien se sabe que sin un buen villano no hay una buena obra y los Lannister con su arrogancia leonina le aportan el grado exacto de sabor a lo que en verdad necesita esta saga.






Casa Martell
Símbolo: Un sol atravesado por una lanza.
Lema: Nunca doblegado, nunca roto.
Signo zodiacal: Escorpio, el escorpión.

Que mejor que situar a la casa Martell que en el desierto de Dorne.  En ese lugar habitan todo tipo de animales mortales siendo el más representativo el escorpión. Los nativos de este signo son apasionados, muy apasionados, no solamente en la parte física donde tienen  fama de ser amantes insaciables, sino en todos sus aspectos. Son terriblemente astutos e inteligentes, estratégicos pero también terriblemente impulsivos e imprudentes. Son personas rencorosas que no olvidan ofensas pasadas, quienes a simple vista pueden parecer inofensivas pero en el momento menos pensado pueden acabar con todo y con todos.

La casa Martell es dirigida por el príncipe Doran, quien encarna la parte estratégica del signo, la que oculta su pasión y sus odios con una falsa impresión de vulnerabilidad  y debilidad la cual sirve para confiar a sus enemigos y en el momento menos pensado ponerlos a su merced. Su hermano  Oberyn, la víbora roja, por el contrario, es la prueba fehaciente de la pasión indómita de los escorpiones. Tanto en la parte física donde tiene ocho hijas con diferentes madres, como en su estilo de vida cuando decide vengar de manera impulsiva a su hermana a pesar de tener todas las posibilidades en contra.

Estos escorpiones también se caracterizan por su fuerza de carácter, su valentía y su manera silenciosa de matar a sus enemigos por medio de venenos y otros artilugios.





Casa Targaryen
Símbolo: Un dragón de tres cabezas
Lema: Sangre y fuego.
Signo zodiacal: Aries, el carnero.


Al igual que Sagitario y Leo –que como vimos anteriormente están representados por la Casa Lannister-, Aries es un signo de fuego. Como tal es impulsivo y soberbio, valiente y temerario. El gesto más distintivo de los Aries es que son terriblemente impulsivos y en muchas ocasiones actúan sin tener en cuenta las consecuencias. Son seres nobles y se levantan en contra de cualquier tipo de injusticia sin importar su suerte, son además, soñadores  y muy carismáticos y fáciles de querer.

Sin embargo su planeta regente es Marte, el dios romano de la guerra,  lo cual puede  causar en sus miembros ansias de guerra y en poquísimas ocasiones crueldad y locura.

Los  Targaryen fue la casa que dirigió Poniente hasta la revolución de Robert Baratheon. Eran queridos hasta el reinado de Aerys, el rey loco en donde cometió múltiples crímenes y generó el descontento del pueblo causando él mismo su caída.

Su hija Daenerys conserva todos los rasgos positivos de este signo. Es valiente, decidida, sin importa que esté sola planea cumplir su sueño de volver a Poniente con todo su corazón, aún así está entregada a luchar contra la esclavitud y a ayudar a los desamparados quienes la llaman ‘Madre’.

Otros miembros admirados y queridos de esta familia son Aemón quien tiene el respeto de la guardia de la noche en el muro y el príncipe Rhaegar, quien a diferencia de su padre Aerys, era considerado como un hombre apuesto, inteligente y sabio, aunque un poco melancólico.

Por otro lado, Marte hace su aparición con el temperamento enloquecido y prepotente del ya mentado Aerys, así como de su hijo Viserys quien heredó su crueldad.





Casa Stark
Símbolo: El lobo huargo.
Lema: Se acerca el invierno.
Signo zodiacal: Libra, la balanza y Virgo, la doncella.

Es difícil clasificar a un Stark dentro de un signo zodiacal. Es cierto que es la familia que se caracteriza por ser el signo más leal y más justo lo cual lo relacionaría con Libra, pero sin embargo son callados, en exceso pulcros y perfeccionista riñiendo con este signo que se caracteriza por ser alegres y dicharacheros.

De Virgo tiene la prudencia, la sabiduría, la búsqueda de la perfección, la solemnidad; de Libra, la lealtad, la justicia, la belleza: Se dice que son en extremo hermosos pero que en ocasiones las mujeres pueden tener ciertos rasgos masculinos y viceversa y viendo a Arya Stark, aficionada a las espadas y disfraces de niños ¿quién puede dudarlo?

La justicia es sin duda el rasgo más característico de los lobos del norte. Ya sea  sirviendo como Mano del Rey en el gran centro de las conspiraciones y complots o en el Muro, en los límites del mundo conocido, siempre serán personas con un estricto sentido de lo correcto, lo cual siempre jugará en su contra pues el resto de personas no participan en el Juego de Tronos con tanta rectitud y honorabilidad.

Son además parcos y poco dados a comportamientos licensiosos como lo pueden hacer personajes de otras casas. Son hogareños y de naturaleza solitaria, como se puede preciar de ser un buen Virgo, aunque si se sienten amenazados pueden ser implacables en su ira como lo demuestra Robb Stark en su lucha contra los Lannister.

Como se dijo anteriormente, tienen una belleza hipnótica como lo demuestran Sansa, Robb y Bran aunque es una belleza extraña , aderezada con una extraña melancolía y tristeza.


Nota:  Los rasgos astrológicos aquí señalados  están basados en el excelente libro 'Los signos del zodiaco y sus caracteristicas' de Linda Goodman.