En primer lugar, no sé cómo terminaron en este lugar. Quizá estaban buscando poemas de Bizarro, el enemigo de Supermán, o tal vez es uno de esos misterios dignos de La Dimensión desconocida. De cualquier manera sean todos bienvenidos
Protagonistas: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Jessica Chastain,
Ellen Burstyn, Michael Caine
Sinopsis: La tierra es un planeta agónico donde las
cosechas están abocadas al fracaso y la raza humana destinada a su extinción.
La Nasa encuentra un agujero negro que conduce a varios planetas con posibilidades
de vida. Un grupo de astronautas deberán viajar por éste para salvar a la
humanidad.
El nombre de Christopher
Nolan se ha vuelto sinónimo de polémica a nivel cinematográfico. Su cine no acepta términos medios, o lo odias
o lo amas. Quienes lo idolatran, los llamados ‘Nolanistas’ predican que todas
sus películas son maravillosas y quienes no lo hacen es sencillamente porque no las entienden;
mientras que en la otra orilla, están quienes desprecian sus películas acusando
al director inglés de ser sobreestimado por la crítica y la audiencia y que sus
películas no merecen tantos elogios.
Interstellar es la película
más ambiciosa de este director lo cual desatará opiniones igual de intensas en
sus espectadores. Este viaje no sólo se
hace hasta los confines del universo, sino que también lo hace al interior de
sus protagonistas creando personajes de gran riqueza psicológica.
Uno de los detalles más
interesantes de la cinta en cuestión es que nos muestra un futuro
postapocalíptico plausible. En él no veremos carros voladores o brillantes
ciudades futuristas sino un ambiente agrícola donde el planeta está en contra
de los seres humanos después de décadas de maltrato y los mata lentamente con factores como tierra infértil o el aire
venenoso.
El director sabe plasmar muy
bien las escenas en el espacio dando una sensación de grandeza y majestuosidad
(todo esto acompañado de la música del siempre genial Hans Zimmer), no es sino
ver lo pequeño de esa nave comparada con los anillos de Saturno o los planetas
que visitan. Esa visión magnífica del espacio contrasta muy bien con la
decadencia que se ve en la tierra un planeta árido donde los cultivos se queman
y las tormentas de polvo son
perfectamente normales.
Los actores están
magistrales: Matthew McConaughey, en su papel de astronauta que abandona a su
familia para buscar un nuevo hogar logra una gran interpretación (momento
especial merece el momento en el que ve los videos de su familia después de
estar en el planeta de las mareas), al igual que Jessica Chastain quien hace el
papel de su hija Murph, siendo ambos el punto fuerte en cuanto a interpretaciones,
otros actores como Michael Caine y Anne Hathaway cumplen sobradamente con sus
roles.
Como decía
anteriormente, el viaje que plantea
Nolan se da en dos aspectos. El primero de ellos se refiere al viaje que deben
realizar los astronautas a través del agujero de gusano donde deben investigar
si los planetas pueden albergar la vida humana, para este apartado Nolan contó
con el apoyo del físico Kipp Thorne quien lo asesoró en los temas relacionados
con la ciencia y le cortó las alas cuando el argumento se volvía demasiado
fantasioso (por ejemplo cuentan que Nolan quería que uno de los astronautas
superara la velocidad de la luz). En esta travesía se plantea lo desconocido,
la aventura, la infinitud del espacio y lo pequeños que somos los seres humanos
en comparación con el universo.
El segundo viaje de Nolan es
al interior del ser humano y se ve básicamente en la relación que hay entre
Cooper y su hija Murph donde a pesar de las peleas y separaciones, algo en
apariencia tan pequeño y frágil como el amor puede salvar el mundo entero. Soy
de la creencia que el mundo es dominado por el odio y la ambición pero es
finalmente el amor quien podrá salvarnos (incluso el amor hacia los muertos o
el no correspondido) y al parecer el director piensa de manera similar a la
mía.
Personalmente, debo decir
que la película me encantó, a pesar de no ser un Nolanista acérrimo (por
ejemplo, me parece que The Dark Knight Rises es una película un poco falllida),
aunque cabe advertir que este film no es para todo el mundo y habrá quienes lo
tachen de lento y pretenciosos. Mi consejo es que vean esta película y juzguen
si merece ser llamada la heredera de 2001 Odisea al espacio o si no llena sus
expectativas. Por lo menos conmigo lo hizo.
(Esta
es una crítica que destripa completamente la película, abstenerse de leeren caso de no haberla visto)
Hay
películas que son presa de la expectativa, del hype como se le conoce en la
actualidad; cada material que se filtra con anterioridad, deja sin respiración a
los fanáticos, cada nuevo tráiler parece confirmar que estamos observando la
película perfecta y cada foto o cartel es prácticamente devorado por los
seguidores de la saga.
Cuando
finalmente sale el producto, no está a la altura de lo ansiado. Quizá lo que se
tenía que mostrar ya se hizo con suficiente claridad en las otras partes, las
ideas estaban agotadas o los espectadores esperaban ese ‘algo más´ que les
prometían los avances.
The
Dark Knight Rises pertenece a este tipo de películas. No es mala pero
claramente es inferior a las cintas que las precedieron: Batman Begins y The Dark Knight a quien se le llama –y con justicia, diría
yo- El Padrino 2 de las películas de superhéroes. ¿Pero cuáles son los errores
de esta película? Vamos a averiguarlo.
La
historia comienza ochos años después de
los incidentes con el Joker y Dos Caras. Bruce Wayne está deprimido y ha
colgado la capa, por fortuna y gracias a la ley instaurada por Harvey Dent, la
ciudad es pacífica y el crimen ha prácticamente desaparecido, en ese ambiente
aparece una misteriosa ladrona gatuna que anda tras las huellas dactilares de
Wayne.
Debo
decir que la película cuenta con dos grandes aciertos: Uno es Anne Hathaway quien dota a su Gatúbela de
sensualidad y encanto, el otro es Bane, interpretado por Tom Hardy, el cual se
muestra como un hombre decidido, dispuesto a cualquier cosa (y de qué manera)
con tal de lograr sus objetivos.
Entonces
podría decirse que por el lado de los villanos la cosa va bien, es por el lado
de Bruce Wayne que la trama es lenta y se demora eternidades en despegar: Vale,
está bien que esté deprimido por la muerte de Rachel y por cargar con culpas
ajenas, pero le dan tantas vueltas al asunto que terminan siendo repetitivos.
En cierto
momento, un joven policía, bueno llamemos las cosas como son, Robín, descubre la
identidad de Batman para ello necesito sólo haberlo visto a los ojos una vez…¿En
serio? ¿Tanto bati disfraz para nada? ¿Tanto esconder la voz con gruñidos
inteligibles para que otro huérfano pueda reconocerlo con sólo una mirada?
Una
de mis grandes decepciones fue el manejo que se le dio a Alfred. Primero lo
dotan con más información que la Gestapo y el FBI combinados ¿Cómo un mayordomo
puede saber que Bane pertenecía a la secretísima Liga de las sombras y había
sido discípulo de Ra’s Al Ghul? Pero si eso, en aras de la trama, se puede
aceptar, el hecho de que el mayordomo abandone a Bruce es francamente
vergonzoso. ¿Dónde quedó la lealtad y fidelidad que lo caracterizaba? En la
primera película afirmaba que nunca había dejado de creer en su amo y en la
segunda era su gran consejero, pero acá al primer malentendido, renuncia.
Digamos
que a pesar de esos fallos la película avanza sin problemas, hasta el final de una primera
parte brillante donde se da el primer enfrentamiento entre Batman y Bane. No
hay música, no hay efectos de sonido, sólo dos hombres dispuestos a destruirse
entre sí. Al final, Bane humilla al hombre murciélago, le rompe la espalda y
lo encierra en la prisión en la que él mismo estuvo recluido.
Nananananananana ¡Líder!, digo ¡Batman!
Sin
Batman en el horizonte, Bane puede llevar a cabo su plan de destruir Ciudad
Gótica. La secuencia donde se destruye el estadio, los puentes y gran parte de
la ciudad es magnífica, es en ese punto la película alcanza su clímax, a partir
de ese momento la película se estanca por completo.
Bane
alcanza su objetivo, ha derrotado al hombre murciélago y tiene a la Ciudad a su
merced, es el momento más importante de la historia ¿y qué hace? Absolutamente
nada…así es, farfulla no sé qué estupidez sobre la libertad de los ciudadanos,
amenaza a la gente con detonar una bomba atómica a quien escape de la urbe y
libera a los presos que van y roban una
que otra casa y después se queda tan tranquilo.
Ese
es el problema de esta parte. Se debería sentir un ambiente de anarquía,
opresivo, ultra violento donde imperara la ley del más fuerte y los ciudadanos
fueran lobos de sus vecinos, pero esto no se nota en ningún momento. De hecho
creo que el Comisionado Gordon va a pedirle a un amigo que los ayude y él está
tan tranquilo en su casa….yo en verdad me imagino lo que habría hecho el Joker
con Gótica en sus manos y no por unos meses sino por una semana y me dan ganas
de llorar.
Esos
minutos se hacen lentos, monótonos, muy aburridos a excepción de unos pocos buenos
momentos (brillante el cameo de Cyllian Murphy como el juez Espantapájaros), provocando
que el filme caiga en picada. Si lo pensamos detenidamente ¿cuál era la razón
de esperar cinco meses para detonar la bomba? ¿Esperar a que Batman se
recuperara y escapará de una cárcel donde no hay guardianes? ¿Por qué el
gobierno no fue capaz de crear un plan de rescate en ese tiempo? ¿Eran
estúpidos o políticos colombianos? ¿No es el plan de Bane el más tonto que se
le pueda ocurrir a un villano?
Mientras
tanto, en el otro rincón del mundo, Bruce Wayne se cura de la espalda rota con
un puño y unas sogas y recibe la visita de Qui-Gon Jin, digo Ra´s Al Ghul quien
usa la fuerza para decirle que un niño que se escapó de esa cárcel era su hijo,
presumiblemente Bane, y que va a tomar venganza por él. Wayne se despierta y
después de recibir los consejos de un sabio prisionero logra escapar de la
prisión y volver a Ciudad Gótica.
Veo
que llevamos dos horas de película y Batman a duras penas ha salido veinte
minutos, la película ha versado sobre Bruce Wayne y eso ha jugado en contra de
la misma, Wayne nunca será tan interesante como Batman por más empeño que ponga Nolan en ello.
Nuestro héroe vuelve a Ciudad Gótica y luego de rescatar a Robin y al Comisionado Gordon reune a la policía de la ciudad para un último
enfrentamiento con Bane y los prisioneros fugados. Es en este punto es donde debería comenzar la parte épica,
pero en mi opinión se comete un grave error: Esto es Batman no Corazón Valiente
y Bruce Wayne no es William Wallace, de hecho la esencia del hombre murciélago
es trabajar solo en las noches, no
dirigir una revolución a plena luz del día. Y
creo que ese es el principal problema de la película, que abandona lo
que es Batman, para hacer un filme más personal pero más alejado de lo que es
el hombre murciélago.
Bane
y Batman se vuelven a encontrar y esta vez el hombre murciélago sale victorioso
y está a punto de lograr su objetivo
cuando descubrimos que la mente maestra detrás de todo era Talia, la hija de
Ra’s, quien era en realidad la niña que escapaba de la prisión del pozo y que se había infiltrado en las empresas
Wayne como socia y amante de Bruce ¿Sorprendente? Sí ¿Necesario? No. La sola
presencia de Bane bastaba, con la aparición de Talia, éste queda relegado a un
segundo e inmerecido plano para un villano de su talla, siendo esto evidente en
su patética muerte a manos de Gatúbela.
¿Bailamos?
Al final Batman logra detener a Talia quien
había huido con la bomba, pero por desgracia esta no se puede desactivar por lo
que sólo queda una solución: Nuestro héroe debe usar su batinave para sacar la
bomba de la ciudad sacrificando su vida, pero si ustedes se vieron la película
–y de no ser así no estarían leyendo estas líneas- saben que Bruce ya había
instalado piloto automático y era consciente que no iba a morir, entonces ¿Cuál era la
necesidad de hacerle creer a sus amigos que iba a morir? ¿No era más fácil
decirles ‘Nos vemos en media hora en el muelle y celebramos con una bati-cerveza?
A
pesar de todo debo decir que el final me gustó. Bruce siempre quiso convertirse
en inspiración para lograr un cambio y al final eso es lo que logra con el
Comisionado Gordon y con Robín, quien se convertirá en el nuevo protector de la
ciudad, mientras que él se dedica a un merecido descanso en compañía de la
hermosísima Anne Hathaway.
En
resumen pareciera que la película no me ha gustado ¿cierto? Falso. La película
es buena pero la expectativa creada y
estar precedida de una obra de arte como The Dark Knight era demasiado peso
como en efecto se demostró, incluso Batman Begins se toma a sí misma con mayor
seriedad que esta tercera parte. Como prueba podríamos decir que de la primera
nos queda la premisa ‘No es quienes somos sino nuestros actos los que nos
definen’ de la segunda hay mil frases de este tipo pero podría citar por
ejemplo ‘Mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para ser un villano’,
‘hay personas que solo quieren ver arder el mundo’ , o ‘la gravedad es como la
locura sólo necesitas un pequeño empujón’ pero de esta tercera no se me queda
ninguna frase grabada, lo cual no es bueno.
Mi
consejo es darle otra oportunidad a la película, estoy seguro que a primera vista y gracias al
hype hay muchas cosas que se escapan y que pueden salir ganando con una segunda
revisión. Lo definitivo es agradecer a Nolan por tomarse en serio al hombre
murciélago y darle a los fanáticos las películas que se merecían: Los actores
fueron impecables, la dirección magistral y la trama soberbia –a excepción de
la tercera parte que tiene más agujeros que un queso gruyeré- pero no queda más
que disfrutar de estas películas y decirle a nuestros hijos que nosotros las vimos
en cine.
Con
elestreno de la última película de la
trilogía de Batman, The Dark Knight Rises, dirigida por Christopher Nolan, la expectativa por la estratósferay en vista de que a los geniales
distribuidores de cine(los mismos
capaces de crímenes como éste: http://letrasbizarras.blogspot.com/2012/05/el-trabajo-mas-facil-del-mundo.html) les dio
por estrenar la película ochos días después que en Estados Unidos, publico este
artículo como un pequeño abrebocas.
Batman. ¿Qué persona en el mundo no se ha mirado al espejo y entrecerrando los ojos ha
dicho con la voz de Michael Keaton: I’m Batman? Sólo pronunciar su nombre
hace que la boca se llene de épica, algo que con ningún otro superhéroe puede
pasar. ¿No me creen? Hagan la prueba con Superman –que se le acerca bastante-,
Linterna Verde –¿quién?- o Acuamán –y no los culpo si una carcajada no les
permite acabar-.
¿Pero
por qué el enmascarado de Ciudad Gótica es el favorito de grandes y chicos?
¿Por qué a pesar de todos los rumores de la oposición su fama no merma sino que
al contrario se incrementa cual precio de la gasolina? A continuación nos adentraremos en siete
batirazones que nos ayudarán a comprender la fama del millonario que en sus
noches libres decide ponerse un traje de mallas y combatir el crimen
(y cómo deberían aprender los magnates de nuestro país…)
1.) Tiene
el don de la ubicuidad
Batman
parece el cruce de David Copperfield con ese vecino molesto al que nadie llama
pero que se aparece de la nada. No debe
ser nada agradable ser el Comisionado Gordon y en cualquier momento de la noche
escuchar la voz rasposa del hombre murciélago hablando sobre crímenes o
ladrones. Yo en su lugar no estaría tranquilo ni en el baño, pues no creo que
al susodicho le importaría importunar las labores más íntimas del Comisionado
para hablar del último operativo para capturar al Pingüino.
Lo
peor es que nuestro amigo no es educado: Es muy capaz de dejar hablando sólo a
su interlocutor mientras se pierde en la noche. Cual esposo que se va a la
tienda a comprar cigarrillos, ahora lo ves, ahora no lo ves.
Ser
criminal de Ciudad Gótica tampoco es una labor envidiable. Uno no sabe en qué
momento va a salir ese loco con traje de murciélago a darte una paliza. Yo creo
que ni siquiera el tipo que se roba una Coca Cola en un supermercado está
tranquilo con ese lunático confundiéndose con las sombras de la noche oculto en
cualquier parte.
Porque
Batman es la noche. Lo oscuro, lo desconocido, el silencio; su secreto es estar
ubicado en el lugar preciso en el
momento adecuado, nadie sabe en qué momento va a aparecer pero cuando lo
hace es épico. Jodidamente épico.
2.) Es millonario
Si de
algo adolece nuestro justiciero es de super poderes. No puede treparse por las
paredes, ni volar por los aires, ni sacar cuchillos de las manos, sin embargo, tiene de su lado el poder del
dinero que en estos tiempos no es nada despreciable.
Estar
cubierto por batidólares le permite a Bruce Wayne dedicarse en cuerpo y alma a combatir
el crimen. No pueden decir lo mismo Clark Kent o Peter Parker a los que les
toca trabajar de 8 a 5 y reponer en sus
días libres sus extrañas desapariciones, eso o morirse de hambre.
El
ser millonario le permite a Batman adquirir todos sus artefactos, sus naves y
automóviles, le da además glamour y sofisticación de la que no pueden presumir
los demás superhéroes. No es lo mismo ser capturado por el hombre murciélago en
su lujoso batimovil que por Acuaman que vive en un estanque cualquiera.
3.) Gadgets
En
concordancia con el punto anterior se puede decir que una de las razones por
las que Batman patea traseros es por sus muchos artilugios tecnológicos. Tiene naves, carros, una computadora que
envidiría hasta el mismo Bill Gates,
dispositivos para ver en la oscuridad y miles cosas más.
Algunos
podrán decir que eso no es nada que James Bond, tiene los mismos y hasta más
cachivaches, pero hay que tener en cuenta que el 007 es apenas un simple
empleado, el día menos pensado puede quedarse desempleado y hasta allí le llega
la dicha; en cambio Batman es dueño y en
muchos casos creador de sus propios
artefactos. No hay nada más espectacular que ver cuál será el nuevo invento del
justiciero contra sus enemigos.
4.) Villanos
¿Qué
tienen en común un psicópata vestido de payaso, un tipo con la cara medio quemada
y doble personalidad, unos tipos que se creen un espantapájaro y el Sombrerero,
un obsesivo compulsivo con los acertijos entre muchos otros? Que todos están
completamente dementes.
Esa
es la magia de Batman, sus villanos no son mafiosos comunes y corrientes –aunque
de esos también hay- sino personajes mentalmente desequilibrados tanto así que
siempre que son capturados no van a la cárcel sino al Asilo Arkham –del cual se
mantienen fugando como Pedro por su casa pero ese es otro tema-. Estos villanos son el contrapeso ideal para
la racionalidad y sangre fría de Batman y es por eso que convierten el comic en algo prácticamente perfecto.
5.) Héroe trágico
Superman
es el último de su raza, Peter Parker es huérfano y le mataron a su tío,
Wolverine no tiene memoria y vaga de un lado para el otro como un judío
errante. Todos tienen un pasado oscuro y sin embargo, en muchas ocasiones, no
parece así: El kriptoniano y el Hombre Araña mantienen muertos de la risa y son
admirados por la sociedad mientras que
Logan se contenta con sus ínfulas de chico malo y gruñir de vez en cuando.
No
pasa lo mismo con Bruce Wayne, la pérdida de sus padres es un golpe del que
nunca se ha podido recuperar. A pesar de ser un superhéroe, de combatir el
crimen, de salvar una y otra vez a Ciudad Gótica el dolor no lo abandona. Si
uno se da cuenta y a diferencia del resto de enmascarados, Batman no se lleva
bien con las demás personas, le gusta trabajar solo y nunca sonríe. Para él, lo
único importante es salvarlos a todos a pesar de que haber perdido su alma en el camino. Es un
ser de la oscuridad, un héroe trágico.
6.) Mujeriego empedernido
La
mayoría de los héroes son enamorados irredentos. Luisa Lane, Mary Jane Watson
son apenas algunas de esas resignadas novias eternas que deben apoyar a sus
enamorados teniendo como única recompensa el
no tener privacidad con sus parejas y ser secuestradas de cuanto loco
disfrazado quiera lastimar a su amado.
Batman
en su lugar no se amarra a ninguna mujer…es el típico chico malo, y ya sabemos
cómo les encanta eso a las mujeres –y eso sin contar que es millonario- por lo
que puede tener aventuras amorosas con Gatúbela, Talia Al Ghoul, Vicky Vale,
Michelle Pfeiffer y Anne Hataway sin despeinarse.
Millonario,
playboy, científico y superhéroe ¿Quién no quisiera ser Batman?
El Batitwist....que dios nos coja confesados.
7. )Ha sobrevivido a pesar de sí mismo
Estoy
por pensar que el peor enemigo de Batman no es el Joker, ni los otros villanos
que pululan en Ciudad Gótica sino muchos guionistas y genios de Hollywood que han
pensado que el Caballero Oscuro es una especie de drag queen o payaso.
No
sólo fue la inclusión de Robin, el peor ayudante de la historia, y el causante
de los rumores de homosexualidad que seguirán al pobre hombre murciélago hasta
la tumba, sino la creación de esa serie de los años 60, con sus ¡Pow! ¡Punch! Y
demás onomatopeyas, eso sin contar con el batitwist. En la actualidad, se hizo esa horrible, horrible película donde
George Clooney se disfrazaba –porque me niego a decir que esa abominación fuera
Batman- y luchaba a los golpes contra Schwarzenneger
Hay
gobiernos que han aguantado menos ofensas antes de estallar en mil pedazos y
estoy seguro que si cualquier otro superhéroe hubiera enfrentado tantas
afrentas hubiera desaparecido de la faz de la tierra sin dudarlo, pero Batman
no, ha sido capaz de reinventarse una y otra vez, de surgir de las cenizas y
convertirse en el favorito de todos, el último caso es la dupla de Batman-
Christopher Nolan, donde se ha demostrado hasta dónde puede llegar una gran
historia con un gran personaje en las manos adecuadas.