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miércoles, 14 de marzo de 2012

Libros leídos 2012: (4) Insomnia de Stephen King y (5) El Club de la pelea de Chuck Palahniuk






(4)  Insomnia
Editorial De Bolsillo
890 páginas

El recientemente viudo  de setenta años, Ralph Roberts, empezará no sólo a sufrir de insomnia sino a experimentar extraños sucesos como la visión del aura de las personas que están a su alrededor y  la presencia de seres sobrenaturales  que deambulan por un pueblo de los Estados Unidos sin que nadie más  los vea. ¿Estará  Ralph enloqueciendo o por el contrario ha adquirido un don que servirá para ayudar a sus seres queridos?



Stephen King se ha especializado en dividir sus relatos en dos corrientes: Están los relatos corales que por lo general son la descripción de un pueblo  o un universo y los extraños sucesos que allí suceden, por lo general este tipo de historias tienen varios puntos de vista y se ha reflejado en relatos como Apocalipsis, La Tienda y la Cúpula. También existen otro tipo de historias más íntimas  centradas  en una sola persona  y lo que le ocurre, en este grupo podemos incluir historias como Duma Key, El resplandor y la Zona Muerta.

Personalmente prefiero el segundo tipo de relatos quizá porque el autor puede centrarse con mayor profundidad en una sola personaje y darle una mayor complejidad. Afortunadamente Insomnia pertenece  a este grupo.

En la historia vemos la facilidad que tiene King para sumergirnos en una historia cotidiana que pefectamente podría pasarle a su abuelo o al viejo de la esquina pero que poco a poco va convirtiéndose en un relato sobrenatural –y créanme que este libro tiene situaciones bastante inverosímiles que en manos de un autor equivocado podría convertirse en una tontería de dimensiones épicas- hasta desembocar en uno de los mejores finales de King: Hermoso y sobrecogedor.

El personaje principal, Ralph Roberts gana de inmediato la simpatía del lector, al igual que lo hacen los secundarios, aunque puede decir que en esta ocasión King no ha marcado un villano memorable como lo puede ser Leeland Gaunt de ‘La Tienda’, Pennywise de It o Randall Flagg de Apocalipsis, lo cual se compensa con una trama adictiva.

Cabe anotar que una parte del relato se hacen numerosos guiños a su saga La Torre Oscura que serán captados por sus lectores constantes pero lo cual no consiste en ningún impedimento o dificultad para quien se acerque por primera vez a la obra de King. Con esto el norteamericano hace lo mismo que Dickens o Balzac en sus obras en donde varios personajes aparecen –así sea de manera fugaz- en diferentes novelas.

Personajes carismáticos, una trama envolvente y adictiva y una historia con tintes sobrenaturales made in King  esperan por nuevos lectores, eso  si son capaces de combatir la insomnia.





(5) El club de pelea

240 páginas


Un anodino y gris vendedor de seguros sufre de insomnio el cual cura asistiendo a reuniones con enfermos terminales con los cuales puede llorar y desahogarse consiguiendo el anhelado sueño. Sin embargo,  conoce a dos personas alterarán su mundo perfecto: Marla Singer, una misteriosa mujer que podría desenmascararlo y Tyler Durden, un anarquista extremo junto a quien fundara ‘El Club de la pelea’ o el arte de encontrar la paz cogiendo, literalmente, la vida a golpes.

La prosa agresiva, irónica y descarnada de Chuck Palahniuk lo ha convertido en una figura representativa de las letras norteamericanas de las últimas décadas. Sus libros, son un canto agresivo contra el sueño americano, el consumismo y la deshumanización, pero ¿es tan buena su narrativa? ¿la crudeza de sus relatos son brillantes o sólo pretende escandalizar  porque sí?

‘El club de la pelea’ es la primera novela de Palahniuk quien la escribió mientras trabajaba como chofer de camiones en Portland.  En ella el autor no tiene misericordia con sus personajes y los retrata como seres infelices quienes a pesar de vivir el sueño americano están constantemente en la búsqueda de una felicidad que les  es esquiva.

El personaje de Tyler Durden es sencillamente fascinante. Un antihéroe moderno, un hijo de puta capaz de conseguir todo lo que desea, a través de él, nuestro protagonista irá conociendo, liberándose de las ataduras de un mundo que le perturba, le molesta pero sin embargo no es capaz de abandonar por voluntad propia.

El club de la pelea es la respuesta a un mundo moderno que se olvidó de las personas. Por medio de puños, patadas, cabezazos y sangre sus participantes podrán sentir que pertenecen a un lugar, que son algo más allá que números o cifras.

La segunda parte de la obra se regodea en la violencia y la lucha contra las corporaciones y el status quo y es acá donde se ve la habilidad del escritor quien convierte el anarquismo en arte.

La narrativa es sencilla. Palahniuk usa un lenguaje sencillo, directo, crudo, no se calla ninguna palabra con respecto a sexo o violencia y eso en tiempos de una falsa corrección política es de agradecer. No sólo eso, su relato exuda un humor negro exquisito, en donde una carcajada puede ser originada por una situación incómoda.




                                                 Una de mis escenas favoritas de la película


Punto aparte merece la película de 1999 dirigida por David Fincher: Es jodidamente perfecta. Uno no puede imaginarse a otro Tyler Durden que a Brad Pitt o a otros actores que nos sean Edward Norton o Helena Bonham Carter desempeñando los diferentes roles. La cinta es  una joya  que en su tiempo pasó desapercibida pero que hoy por hoy y con justa razón es película de culto. Es tan buena la película que personalmente prefiero el final de ésta que la del libro….

Conclusión: Es una historia que debe ver sí o sí…el libro es fascinante y tiene muchísima fuerza, pero si te da pereza leer o no lo encuentras ¿qué esperas para ver la película? Y no se aceptan excusas.

domingo, 4 de diciembre de 2011

La bobada colombiana

Pareciera ser que el truco para figurar dentro de la movida cultural en Colombia consiste en tener el ego y la pedantería por las nubes, decir cuánta idiotez se cruce por la mente y disfrazarla de irreverencia, criticar lo que les dé la gana pero ofenderse e indignarse cuando alguien hace lo mismo con ellos, autodenominarse con motes pretenciosos como ‘Ensayista’ o ‘intelectual’  y tener actitud de divos insoportables. 

Afortunadamente existen espacios como La Bobada Literaria, un blog que, armado de un humor negro, corrosivo y venenoso está dispuestos entre chiste y chanza a desmontar un poco de ese Olimpo literario-filosófico-cultural a estos pseudo idólos de su torre no digamos de marfil, sino de bahareque.


                                          Las 'bobas' al desnudo; bueno, casi


Este blog es creación de tres jóvenes de diferentes regiones: Iván Hurtado que tiene el típico humor rolo (es decir creer que Bogotá es el centro del mundo y el resto de Colombia no existe), Daniel Paéz, alias Chilango, un mexicano más original que los burritos de mil pesos del centro de la ciudad  y Carlos Vallejo,  la segunda vergüenza más grande de la Universidad Autónoma de Occidente  de Cali (la primera es quien escribe estas letras), institución que tiene el orgullo de sacar profesionales de la talla de Vicky Dávila....este, eh…

Este espacio toma el nombre de otro blog de carácter cultural llamado ‘La movida literaria’ y empezó a funcionar, como una broma interna, desde hace dos años. Desde prácticamente sus inicios, los autores adoptaron la identidad de tres mujeres borrachas, despechadas y resentidas para poder firmar impunemente sus escritos.

¿De qué se trata el blog? Básicamente de burlarse de todo y todos en Colombia. Desinflar egos y señalar realidades por medio del humor. Desde su espacio, las ‘bobas’ pontifican sobre literatura, viajes, cultura, realidad nacional y ‘figurines’ colombianos.

Dentro de lo que han hecho se destaca sus ‘realities’. Han realizado dos versiones de  ‘El desafio literario’, centrado en la  literatura colombiana (ese nido de mediocridad sin límites –con tan pocas excepciones- que son los nuevos escritores en Colombia):


En la segunda versión habrían de ser incluso más impertinentes combinando a figuras como Jaime Espinal (el peor escritor que ha parido esta pobre tierra productora de guerrilleros, borrachos y falsos positivos) con literatos de la talla de Gabriel García Márquez y Antonio Caballero.


Actualmente están en un nuevo reality con los políticos más corruptos del país, es decir cogieron a unos cuantos al azar, que promete hacer de nuevo, las delicias de grandes y chicos. Se llama ‘Expedición Robénsen’

Siempre he creído que el humor es  un arte. Hacer reír es, en mi opinión mucho más difícil que llorar, un buen comediante tiene igual o quizá mayor validez que un dramaturgo y puede señalar con mayor acierto la realidad de una sociedad.

Los gobiernos autoritarios, las dictaduras y los enemigos de la libertad siempre intentan acallar la verdad así sea en forma de risa. En estos ‘gobiernos’ se ven como los caricaturistas, los escritores satíricos y los comediantes que cuestionan las cosas son los primeros en ser  ‘reeducados’ o convenientemente desaparecidos.

Al igual que ellos, nuestros lamentables pseudos intelectuales no soportan la crítica. En muchas ocasiones, los textos del blog no dejan de ser un compendio de lugares comunes, algunos chistes flojos y otros sumamente ingeniosos y brillantes.  Son textos divertidos, pero básicamente inofensivos; el problema es que estos individuos se creen tan importantes, tan admirados que son incapaces de tomar el texto con buen humor y arman unos escándalos  que son tan ridículos como ellos mismos.

Ese es el problema, que en el país hay poco intelectual de verdad (y no vale autodenominarse ‘intelectual’ para serlo) y está infestado de figurines que se creen demasiado. El verdadero intelectual no alardea de serlo, ni se ofendería con las bobadas de las bobas, a lo mucho esbozarían una sonrisa o la ignorarían  olímpicamente. No me imagino a un Estanislao Zuleta, un Rodolfo Llinás, un Gabriel García Márquez o un Antonio Caballero llorando por haber sido elegidos como ‘El bobo del mes’ (los dos últimos  como dije antes, fueron víctimas de la pluma de ese blog).

Y para aquellos que digan que es muy fácil burlarse de los demás, de mirar la paja ajena y demás…debo decirles que ellos se criticaron a sí mismos de manera descarnada  y se identificaron como  ‘Bobos del mes’, exponiendo al escarnio público sus múltiples idioteces (que no son pocas)


Es cierto, algunas veces son pasados, pero creo que en todas las burlas, incluso en aquellas que puedan ser consideradas como excesivas se esconden hechos reales, cosas a  mejorar. Creo, para finalizar, que la verdadera bobada es de aquellos que son toman en serio el humor. Hay quien incluso llegó al hecho de demandarlos (cuánta idiotez, CUÁNTA IDIOTEZ)….por mi parte, espero seguir disfrutando por mucho tiempo de las ocurrencias de estas bobas ….