En primer lugar, no sé cómo terminaron en este lugar. Quizá estaban buscando poemas de Bizarro, el enemigo de Supermán, o tal vez es uno de esos misterios dignos de La Dimensión desconocida. De cualquier manera sean todos bienvenidos
Sinopsis: El apocalipsis estalla. En todas partes la gente se comporta de manera muy extraña y se atacan unos a otros sin motivo aparente. La muerte parece estar acechando en cada esquina, las comunicaciones colapsan, desplazarse se hace casi imposible y sobre la humanidad entera se cierne la bruma de la fatalidad, la posibilidad real de que el mundo, tal y como lo conocemos, llegue a su fin.
Iván, un exitoso banquero; Camilo, un ladrón de supermercados; Martina, una adolescente huérfana que acaba de dar su primer beso; y Azul, un perro callejero que no conoce el miedo, se unen en la búsqueda de Ximena, la esposa de Iván, quien tiene varias sorpresas aguardando, entre estas, que podría ser la clave para detener el caos reinante.
Los zombies son sin duda uno de los monstruos favoritos de todos los tiempos. Nadie imaginó nunca que esta historia de la mitología haitiana cogería tal fuerza que se convertiría en un referente actual de la temática del horror. Ahora es normal ver películas, series, libros y comics protagonizados por los no muertos o caminantes.
La temática zombie ha sido poco tratada en la literatura colombiana con algunas excepciones como la novela corta Muérdeme suavemente de Fernando Gómez y Ellas se están comiendo al gato de Miguel Ángel Manrique que si bien abordan este tema no lo hacen con la profundidad y fuerza de Alvaro (sí, el nombre es sin tilde) Vanegas, en la que es para mí la mejor historia de zombies que se ha escrito hasta el momento en Colombia.
Pero vamos desde el principio. Si algo caracteriza las historias de zombies, más allá de los muertos que se levantan de las tumbas y están sedientos de sangres y vísceras son los pobres desafortunados que tienen la desgracia de sobrevivir. En este relato los personajes están muy bien estructurados con los que el lector puede verse fácilmente identificado.
Por un lado tenemos a Iván, el protagonista, un hombre normal sin nada que lo distinga por encima de los demás quien busca en medio del fin del mundo a su esposa Ximena, la cual detrás de una aparente dulzura esconde un poco de sadismo fácilmente palpable con la aparición de las criaturas. A su lado están Azul, un fiel perro callejero, Camilo, un cínico ladrón de supermercados y Martina una adolescente traumada.
A pesar de que los personajes son pocos están tan bien construidos que son suficientes. Una de las cosas que más me gustaron de esta historia es que el autor no juzga ninguno de los actos de sus protagonistas como ocurre con otros escritores, simplemente los deja hacer, mostrándonos en ocasiones por medio de flashbacks la razón de sus acciones.
Junto a ellos la gran protagonista de esta historia es la ciudad. A pesar que el autor no quiso situar la acción en Bogotá, en cada una de sus páginas se respira el aire de, si no la capital, por lo menos una ciudad colombiana. La urbe deja de ser el refugio de todos para convertirse en la tierra de nadie, repleta no sólo de monstruos sedientos de carne sino de lunáticos, asesinos, sombras y trampas a la vuelta de la esquina.
Pero hablemos de los monstruos que supongo es lo que más le interesa a más de un lector. Virus adopta la figura del zombie rápido y fuerte adoptada por películas como 28 días después y que van en contra de lo que había planteado George Romero en sus primeros filmes. No podría decir que esto es bueno o malo, simplemente es algo diferente.
Lo que sí debo alabar de este libro son los sutiles cambios que da al zombie corriente como que muchas personas se infectan a través del aire (“¿Qué huele tan raro?” son sus últimas palabras), que las bestias conserven un dejo humano o que su punto débil no sea el cerebro sino el corazón.
A pesar de que se trata de un relato zombie, la historia no cae en los lugares comunes del gore. Cuando es necesario mostrar sangre lo hace sin escatimar en descripciones, pero evitando lo vulgar y lo sangriento por sí, cosa que beneficia enormemente al desarrollo de la historia.
Ahora bien, el ritmo de la historia es maravilloso. Rápido, vertiginoso, sin contemplaciones, con un ritmo ágil y fácilmente digerible, pero a la vez cuidado, cuando se debe matar a un personaje –así sea importante dentro de la trama- lo hace rápido, sin compasión, al igual que como ocurriría en un apocalipsis zombie, o en una guerra, o en la vida misma.
Alvaro Vanegas, se confiesa como un amante de las letras del Maestro del Terror, Stephen King, muchas de sus historias están imbuidas de su espíritu. Sin embargo, a lo largo de su proceso he podido observar que ha ido desarrollando un estilo propio, depurado, y ha sabido adaptar a su entorno sus propias pesadillas. Les recomiendo a ojo cerrado este libro y quedo a la espera de nuevas letras de este autor.
«Al menos en un sentido nuestras
vidas son ciertamente como las
películas. El elenco principal se
compone de la familia y los amigos.
Los actores son los vecinos, los
compañeros de trabajo, los profesores y los conocidos.
[...]
»Pero a veces entra en nuestra vida
una persona que no encaja en ninguna de estas categorías.
[...]
»Cuando pienso en Charles Jacobs -mi
quinto en discordia, mi agente del cambio, mi maldición-, se me hace imposible
creer que su presencia en mi vida tuvo que ver con el destino.»
Cuando el pequeño Jaime Morton ve una
sombra que se alza misteriosa sobre sus soldados de juguete no se imagina que
conocerá a un hombre, Pastor para más señas, que lo llevará por los caminos
misteriosos y prohibidos de la electricidad y los límites de la vida y la
muerte.
Revival es la nueva novela de Stephen
King que ha sido publicada en español (en inglés lo más reciente es Finders Keepers,
continuación de Mr Mercedes) y que viene a ser desde Duma Key (para mí,
su mejor novela de este siglo) su vuelta al terror en estado puro.
Y no nos engañemos, aunque las obras
anteriores no estaban mal, King había dejado un poco el género que lo hizo tan
famoso escribiendo sobre otras temáticas como ciencia ficción (22/11/63 y la
Cúpula), novela policíaca (Mr Mercedes) y algunas con tinte sobrenatural a
pesar de no explayarse con el terror (Dr Sleep y Joyland) y se le extrañaba de
vuelta en el territorio en que es rey.
Desde la dedicatoria deja en claro
sus intenciones: En ella agradece a escritores como HP Lovecraft, Mary Shelley,
Bram Stoker y Peter Straub por ‘haber construido su casa’, y cuya influencia
será notable en esta historia donde dioses oscuros, resurrecciones, vida
artificial y aquellas cosas que no deben ser nombradas están a la orden del
día.
Sin embargo vale la pena aclarar
algo. A diferencia de su hijo Joe Hill quien en su novela Nos4a2 lleva un ritmo
frenético y salvaje buscando sorprender y asustar en cada página;
King sabe manejar mejor los ritmos y es más pausado con su trama. Podríamos
decir que ese es uno de los rasgos de las últimas novelas del Maestro, quien se
preocupa más por construir un ambiente que por causar susto e inquietud
constante en el lector.
Esto se ve reflejado en la historia.
En ella seguimos la vida de Jamie Morton desde que tiene seis años hasta los
cincuenta casi sesenta, y cómo su camino se cruza constantemente con Charles
Jacobs (En un principio Pastor y luego…) con quien comparte sueños, obsesiones,
adicciones y pérdidas hasta el frenético final donde sus sendas se
convertirán en una sola.
¿Y el terror? Está presente, sin duda
alguna. Cada vez que este par se encuentran uno sabe que algo va a
pasar, es una sensación incómoda que se instala en el lector y que va
creciendo de a pocos hasta que lo inevitable ocurre. Lo horrible está
maravillosamente presentado desde una tragedia terrible pero posible, hasta la
osadía de querer transgredir los límites de lo humano.
Quienes son fieles lectores del
Maestro saben que su gran talón de Aquiles son sus finales, a veces muy
precipitados, otros insatisfactorios, pues bien, en esta novela, podemos ver
uno de sus mejores finales (mi favorito sigue siendo el de Cementerio
de animales pero este no anda demasiado alejado), donde la
desesperanza y el terror son los invitados de honor de este festín.
Encontrarse con Stephen King es como
esa cita anual que tenemos con una película de Woody Allen o encontrarse con
ese viejo y querido amigo al que por cosas de la vida solo nos encontramos una
vez al año. A veces, sus historias nos encantarán, otras no tanto, pero sin
duda pasaremos un gran rato y nos preguntaremos dónde había estado metido el
resto del tiempo.
No los escucho gritar lo suficientemente alto......
Título original: This is how you lose her Sello: Literatura Mondadori 207 páginas Sinopsis: Así es como la pierdes es un libro sobre mujeres que quitan el
sentido y sobre el amor y el ardor. Y sobre la traición porque a veces
traicionamos lo que más queremos, y también es un libro sobre el suplicio que
pasamos después –los ruegos, las lágrimas, la sensación de estar atravesando un
campo de minas– para intentar recuperar lo que perdimos. Aquello que creíamos
que no queríamos, que no nos importaba. Este podría ser un libro de amor, pero no hay amor; de sexo, pero
el hambre de sus protagonistas no se sacia con él ni con la cantidad de mujeres
con que se acuestan; de lo infieles que pueden ser los latinos, pero el tufillo
triste del inmigrante y que está presente a lo largo del libro es universal y
no se remite a una sola región, aunque quizá exista diferentes maneras de
expresarlo. Una amiga me lo recomendó mientras me decía que una de las
conclusiones que le había dejado estos cuentos es que nunca se metería con un
dominicano pues al parecer todos son perros… y no negaré que en estos nueve
relatos esa es la constante (a excepción de uno que está contado desde el punto
de vista femenino) pero me parece que reducir el contenido de este libro de
Junot Díaz a esto es un poco injusto. Comencemos por decir que la mayoría de relatos están
protagonizados por Yunior (alter ego del autor) y la relación de él, y los
hombres que lo rodean (como su papá y su hermano) con las mujeres. Para Yunior,
inmigrante dominicano, al final los nombres de ellas, sus rostros y su cuerpo
pierden importancia, recordará eso si el culo de una, los rizos de la otra,
aquella vecina cuarentona que fue su amante durante su adolescencia, pero las
irá reemplazando una después de otra porque sí, porque así es la vida, porque
era inevitable engañarla y conseguir una o varias más. A través de los ojos de Yunior vemos a esos Estados Unidos que no
se nos muestra en las películas: Un país frío, duro, hostil. Un lugar donde la
nostalgia por la tierra perdida, por los recuerdos de un pasado remoto se
confunde con la nieve y un presente que no importa mucho más allá de las
amantes que se convierten en ruedas de cambio. Otro de los pilares de la historia es su familia. Entre relato y
relato vemos cómo es su familia: El padre infiel y déspota y el hermano que se
está muriendo de cáncer pero mujeriego y cínico, que habrán de forjar el
carácter del protagonista y su relación hacia las mujeres, y la madre, fuerte,
terca, quien se echa a hombros la responsabilidad de mantener a esa familia
unida sin importar cómo o qué deba hacer. Releo mis párrafos anteriores y pareciera que estuviera narrando
una tragedia horrible y es posible que esté dando la impresión equivocada. La
narrativa de Junot Díaz es relajada, alejada de dramatismos innecesarios, donde
lo que se ve palpable una fina ironía hacia el tedio del amor, un recuento
ameno por el hermano que se muere y prefiere hacerlo a su manera terca y
orgullosa, rodeado de mujeres a las que no ama, que recibir ayuda. Es esa maestría a la hora de contar relatos de Díaz, ganador del
premio Pulitzer del 2008 con su novela La maravillosa vida breve de Óscar Wao,
que nos hace leer la novela sin juzgar a nadie cuando sería tan fácil hacerlo.
Es contemplando esa prosa despreocupada, en cierto sentido alegre, que
comprendemos que los hermanos se mueren, las mujeres se pierden y la vida te
cambia para siempre cuando decides ser un extranjero y eso está bien o quizá
no, pero en cierto sentido es inevitable.
En un principio decía que el relato no trata sobre el amor, ni
sobre el sexo o la inmigración, ni siquiera trata sobre Yunior. La novela trata
sobre esas mujeres que se pierden. Sobre Nilda, Alma o Miss Pura, o tantas
otras que aparecen en este libro, el amor que se vertió sobre ellas, la
fortaleza de sus almas y la maravilla de sus cuerpos, la idiotez que se comete
al dejarlas ir para luego conseguir otra igual de fabulosa a la que se le
romperá el corazón o ellas lo harán con él. El libro trata de cómo nuestras
vidas viven bajo la sinfonía permanente del influjo femenino y como orbitamos
en torno a él una y otra y otra y otra vez.
En Niebla al mediodía, la más reciente novela de Tomás González (Medellín
1950) , al igual que en Crónica de una
muerte anunciada de Gabriel García Márquez, se nos dice desde el primer
párrafo lo que va a suceder, pero está narrado de una manera tan magistral que
el lector no podrá dejar de leer esta corta novela hasta haberla terminado.
La cuestión es la siguiente:
Hombre conoce a mujer, se enamoran, se casan, mujer abandona a hombre y mujer
desaparece misteriosamente. ¿Visto anteriormente? Por supuesto, pero la
narrativa de González tiene la fuerza suficiente para inyectar de novedad una
historia vista mil y una veces. Para lograrlo contará la historia desde ópticas
diferentes, la de Raúl, el abandonado, Julia, la verduga y desaparecida;
Raquel, la feroz hermana de Raúl, y Aleja la mejor amiga de Julia.
El novelista logra dotar a
cada personaje de una voz independiente y poderosa en donde no los juzga sino
que son sus lectores quienes deberán tomar parte. ¿Tenía razón Julia en
abandonar a un hombre tan pragmático y en apariencia tan simple como Raúl? ¿El
odio de Raquel hacia su ex cuñada es justificado? ¿Es compatible el Yoga con la
bondad del corazón? son preguntas sin una respuesta clara, el autor sólo va
dejando un rastro de hechos como piezas de rompecabezas con una figura que
dependerá de quien se sumerja en esta niebla al mediodía.
El personaje principal es
magnético y uno no puede dejar de ver al mismo Tomás González como protagonista
de su propia novela, y está bien que Raúl se dedique al estudio de la guadua,
que sea obeso y de un color de piel un poco oscuro, pero el escritor no puede
engañar a sus lectores a pesar de intentarlo denodadamente a pesar del
camuflaje, la figura del antioqueño auto exiliado en un paraje alejado de la
ciudad con esa aura de solitario y
talentoso a partes iguales es visible incluso desde las primeras páginas de la
novela.
Hay, sin embargo, un
personaje que está presente durante toda la novela a pesar de no tener voz en
la misma. Hablo de esa naturaleza, que crece indómita como si nada pudiera
detenerla, esas montañas exuberantes que inundan los paisajes verdes y donde el
agua es la reina de la narración. Agua que cae del cielo de manera torrencial,
que se ve en las lagunas desbordantes sin fondo, que se manifiestan en forma de
niebla que al mediodía que se mete en las fincas y las vidas de los personajes.
En contraste, los paisajes
urbanos son feos y caóticos y las personas que llegan a las ciudades parecen
sufrir un cambio que los vuelve en seres coléricos y fácilmente irritables y
que deben recurrir al sexo y al amor para salvar sus almas.
Una de las fortalezas de la
novela es su sentido del humor. El escritor no se frena a la hora de burlarse
de temas que sin lugar a dudas podrá herir muchas susceptibilidades como los
círculos mediocres de poesía, el yoga y su filosofía, la doble moral y el
snobismo intelectual y donde el lector sonreirá mientras recordará conocer a
alguien con estas características.
La novela es un placer para
leer. Está repleta de párrafos concisos y llena de frases demoledoras de esas que
son inevitables señalar o subrayar una y otra vez y que aparecen en la mente del lector incluso
días después de haber cerrado el libro. La extensión es otra de las fortalezas
del libro, no le sobra ni le falta una página, y a pesar que el autor pudo
haberle metido unas 10, 50 o 200 páginas más sin ningún problema, sabe terminar
la historia en el momento adecuado.
Probablemente habrán oído
mencionar que Tomás González es uno de los mejores escritores colombianos de la
actualidad, sino el mejor; que sus novelas son una maravilla, que el manejo que
hace del idioma es una maravilla y que sus novelas son fervientemente esperadas
por sus seguidores, tal vez hayan oído algunos de los tantos halagos que los
críticos y lectores hacen de su obra y se preguntarán si
son merecidos y si tienen razón en ellas. La tienen.
Vaya, ando más atrasado que el conejo blanco al que persiguió Alicia en su camino hacia el País de las Maravillas. No sé aún si alguien haya extrañado estas bizarrías; en el improbable caso que así haya sido, espero no se hayan aburrido demasiado. La verdad estos días estuve bastante ocupado además me asaltó un poco la desazón al escribir que me visita de vez en cuando.
Si bien dejé de escribir no he dejado de leer un solo día. Para evitar hacer cuatro reseñas largas he decidido
escribir cuatro pequeñas y breves. Sin más preámbulos acá van:
(33) El capitán Alatriste de Arturo Pérez Reverte: ¡A por la aventura, joder!
“No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio, y había luchado como soldado de los tercios viejos en las guerras de Flandes”, así empieza la saga creada por el periodista y corresponsal de guerra Arturo Pérez Reverte, quien tiene entre sus obras ‘La reina del Sur’ que ha sido adaptada a la televisión y ‘el Asedio’ que narra lo sucedido en el sitio de Cádiz.
Esta obra tiene ese tinte de aventuras juveniles que leía cuando niño, lo que quiere decir que me encantó su tono desenfadado y alegre. El capitán Alatriste es un aventurero como los de antes: Osado, sin miedo al peligro y dispuesto a cruzar su espada contra la injusticia.
Una de las fortalezas de esta novela es la ambientación que hace de la España del siglo de XVII , no sólo es la inclusión de grandes artistas del Siglo de Oro como Lope de Vega , Quevedo y Velásquez Sino que Pérez Reverte ha sabido captar los sonidos, los olores y los sabores de esa España poderosa y escéptica que reinaba sobre Europa.
Debo hacer ahora una pequeña confesión: Cuando era joven tenía cierto resentimiento contra los españoles por el abuso, la muerte y destrucción que trajeron a América. Creía que con nuestra riqueza España se había prosperado y sus habitantes se vestían en el oro teñido por la sangre de nuestros indios. Este libro me ha hecho reconsiderar esta idea, los habitantes de esa España eran como los de todas las épocas: Pobres, resignados, buscando sobrevivir al precio que fuera. ¿Y el oro? Como siempre…desapareció en los bolsillos de unos pocos y en la economía de la guerra.
Esta saga fue llevada al cine y Viggo Mortensen encarnó al capitán. Desgraciadamente los comentarios no son muy positivos pues se pretendió adaptar varios libros en dos míseras horas. Una lástima porque él calza exacto como el capitán.
Sólo he leído la primera parte pero estoy dispuesto a zambullirme varias veces más con el valiente Alatriste, el aprendiz Íñigo y el poeta loco Quevedo. ¡A por la aventura!
PD: Hay una canción del grupo español ‘Mago de Oz’ que me trae siempre de vuelta a este libro: ‘La cruz de Santiago’, ignoro si ellos leyeron el libro o es una coincidencia, pero ¡sí qué es bueno!
(34) Obras (in) completas de HG Wells: Los sueños de un visionario
Relatos incluidos: La máquina del tiempo, la isla del Dr. Moreau, el hombre invisible, la guerra de los mundos y cuando el durmiente despierta.
Soy una persona extraña. Siempre he creído que la literatura tiene la respuesta a todo; prefiero leerme una buena novela que verdaderos ladrillos como ‘El Capital’ de Karl Marx o esos mamotretos inteligibles de
filósofos e intelectuales que sólo sirven para que universitarios melenudos puedan impresionar a primíparas crédulas.
Con obras como las de Wells me reafirmó en mi posición. No es necesario expresar una buena idea con palabras rebuscadas o plasmar las ideas de manera complicada para poder expresar la miseria humana y aquellos temas que afectan al hombre como tal.
Al lector despistado podrá parecerle que hablo bobadas ¿Acaso Wells no habla de marcianos? ¿De esos monstruenques feos, los Morloks? ¿De animales humanizados? Pues sí y no. A primera vista la lectura de sus relatos hablan de historias fantásticas llenas de ciencia ficción, pero si se escarba un poco más - y espero de todo corazón no estar en el mismo nivel de paranoia que Dorfman y Martel en su ‘Para leer al pato Donald’- podrá verse que hay varios temas que son recurrentes en la temática del inglés.
Si se quiere hablar de los riesgos del capitalismo descarnado se puede citar a ‘La máquina del tiempo’ en donde tanto Morloks como Eloims son los extremos y caricaturas de los miserables y la oligarquía respectivamente, o ‘Cuando el durmiente despierta’ historia que habla sobre un tipo que duerme por doscientos años para que al despertarse compruebe que la injusticia sigue siendo la realidad cotidiana.
Al ser un hombre de ciencia, Wells abordó acertadamente los riesgos de los excesos de la misma. ‘La isla del dr Moreau’ y ‘El hombre invisible’, exponen los peligros de una búsqueda amoral del conocimiento supremo. En la isla, el Dr Moreau juega a ser dios y borra el límite entre lo animal y lo humano encontrándose con que el instinto salvaje no puede ser eliminado y por ende se topa con la muerte y la destrucción de su utopía.
Vaya, estos marcianos no se parecen en nada a Marvin
Finalmente está ‘La guerra de los mundos’. Esta obra fue mundialmente conocida gracias a un jovencito Orson Wells, quien como muchos sabrán, hizo una dramatización radial de la novela diciendo que los marcianos habían llegado a invadir los Estados Unidos; antes de descubrir la broma, más de un gringo había alistado maletas y se había largado a las montañas huyendo de ET y su cuadrilla. Esta novela es mi favorita de las que leí de Wells: Los humanos son aniquilados como hormigas por los marcianos y ni toda su tecnología, ni sus ganas de vivir les sirve de nada. ¿Cómo se salvaran entonces? Lean el libro y se enteran- los más perezosos pueden escuchar la obra de Wells o ver la película de Spielberg-.
Una curiosidad…pongo obras incompletas por dos razones: Una es que eran dos mamotretos cada uno de 1500 páginas con la obra completa del susodicho, yo me llevé sólo uno pero de dicho libro sólo me leí mil páginas –me estoy haciendo viejo- y se me olvidó entregar el jodido libro a tiempo, cuando lo devolví me penalizaron con dos meses de suspensión en la biblioteca.
(35) EL ruido de las cosas al caer de Juan Gabriel Vásquez: Verdades ingrávidas y mudas
Quería que este libro me gustara. Mucho. Para empezar, me lo regaló de ‘Amigo Secreto’, Óscar Montes, un gran periodista, maestro y amigo del trabajo; en segundo lugar, la novela fue la ganadora del Premio Alfaguara de 2011 y fue escrita por un compatriota de más o menos mi edad -me lleva diez años- y trata sobre los inicios del narcotráfico y de cómo una generación entera se rindió ante este fenómeno.
Decía que quería que esta obra me gustara y puse todo mi empeño. El libro comienza bien, relatando la muerte de ‘Pepe’ el hipopótamo que vivía en lo que había sido la finca ‘Nápoles’ de Pablo Escobar y que fue brutalmente sacrificado por el ejército. Este hecho nos da paso al protagonista quien rememora su amistad con un viejo que se encuentra en un billar y del que conocerá su triste historia.
Vásquez intenta a través de Ricardo Laverde (el viejo), relatar lo que significó el inicio del fenómeno del narcotráfico y su expansión, la locura por la plata fácil que las drogas desataron en los colombianos, todo eso atravesado por los Cuerpos de Paz gringos que de una u otra manera fueron quienes llevaron ese fenómeno a los Estados Unidos.
Por otra parte, AntonioYammara, el protagonista, implica la visión de las personas que están llegando a los cuarenta años y que en su juventud padecieron la barbarie que se vivió con el narcotráfico, y cuyo máximo representante fue Escobar y su monumento exponencial fue ´Nápoles’.
La temática es, sin ninguna duda, interesante pero la ejecución es terrible. El libro sufre del peor de las desgracias que le puede pasar a un texto: Es aburrido. Corrijo, es muy, muy aburrido. Aunque el libro está narrado en primera persona, el lector no se siente identificado con el protagonista y a las pocas páginas a uno ya no le importa que le pueda pasar a él o a Laverde.
A pesar de que lo ocurrido en Colombia es tan terrible y tan desgarrador, el libro no lo refleja. Sólo un desapego, una frialdad para narrar que espanta al lector. No quisiera que me malinterpretaran: Cuando me refiero a que le falta calor no es que quiera una novela hipersensible que busque por medio del llanto barato conmover al lector, pero carajo lo que pasó ha sido demasiado doloroso para que en vez de pasar las páginas en medio de las lágrimas, se pasen en medio de bostezos.
Ahora bien, se pueden narrar las cosas de manera fría, helada si el personaje es un cínico, un nihilista. De hecho, esas historias suelen ser las mejores y personajes como el protagonista de ‘El extranjero’ de Albert Camus, Horacio Oliveira de ‘Rayuela’ de Cortazar y en el caso colombiano Ignacio Escobar de la extraordinaria ‘Sin remedio’ de Antonio Caballero pueden dar fe de ello. Por desgracia nada de eso se encuentra en esta novela, no hay un personaje, situación o frase que a uno se le quede en la memoria después de leer la última página.
De los premios Alfaguara me he leído dos: ‘Delirio’ de la colombiana Laura Restrepo y ‘Abril rojo’ del peruano Santiago Rocangliolo, debo decir que ambas obras me encantaron. Son novelas llenas de suspenso, magia y tremendamente adictivas – ‘Abril rojo’ lo encontré en una casa donde me hospedé mientras buscaba trabajo en otra ciudad; lo comencé a las nueve de la noche y no pude parar hasta que leí la última página; las ojeras del día siguiente en la entrevista de trabajo fueron míticas-, por lo que no entiendo como esta obra pudo ganar un premio que tiene semejante prestigio.
(36.) La cúpula de Stephen King: El tito lo ha hecho de nuevo.
Tenía una pereza infinita de comenzar este libro. Una novela que tiene la misma trama que la película de ‘Los Simpsons’ –y eso que son los Simpsons en declive, esos de las últimas temporadas que ya no tienen la voz de Humberto Vélez y los libretos parecen hechos por los monos escritores que el sr Burns tiene guardados en su sótano-, no me llamaba para nada la atención. La trama de hecho es bastante interesante, en ambos casos un gigantesco domo separa a una población –Springfield, Chesters Mill- del resto del mundo y a ver cómo se las arreglan.
King había dicho que tenía esa idea desde hace veinticinco años, pero no nos mintamos: Si la coincidencia de argumentos no hubiera sido de una obra de STEPHEN KING sino de cualquier ‘perico de los palotes’ seguramente ‘La cúpula’ no habría visto jamás la luz.
Mi amigo George Valencia, más conocido en el bajo mundo como Ariakas o calavera me terminó convenciendo de darle una oportunidad al tito ¡y vaya que ha valido la pena!
El libro es atrapante desde la introducción. La cúpula aparece de la nada y aísla a un pequeño pueblo gringo; a diferencia de Los Simpsons en donde Homero y su familia salen del domo y buscan como arreglar el problema, acá Dale Barbara –el protagonista- y el resto de moradores están atrapados y deben buscar su libertad antes que sea demasiado tarde.
Como podrán pensarlo esta es una obra -otra más- coral de King y acá demuestra que toda su experiencia no es en vano, todas las obras previas del mismo corte como ‘Apocalipsis’, ‘La Tienda’ o ‘La tormenta del siglo’ encuentran su máximo exponente con un interesante cambio: Si en obras anteriores el antagonista tenía tintes paranormales como Randall Flagg en ‘Apocalipsis’, Leland Gaunt en ‘La tienda’ o Andre Linoge en ‘La tormenta del siglo’, en ‘La cúpula’, aparte de el domo como tal, no existen más factores sobrenaturales y el villano de turno es un mísero ser humano, ‘Big’ Jim Reenie aunque es un completo hijo de puta, valga la pena aclarar.
Entre los fanáticos de King o ‘frikings’ existe una pequeña controversia entre quienes opinan que el escritor bajo notablemente su calidad después del accidente que sufrió el 19 de julio de 1999, cuando fue atropellado por una camioneta y casi muere, y quienes opinan que aunque su manera de escribir ha cambiado un poco su pluma sigue igual de buena que siempre.
Personalmente opino que si bien los tres últimos tomos de ‘La torre oscura’ bajaron considerablemente el listón en comparación con lo que había escrito antes –y en especial con ese último tomo que cada vez que lo veo me dan ganas de ponerme a llorar-, tiene escritos de la calidad de ‘Duma Key’ y esta Cúpula que me hacen pensar que el maestro del terror está como los buenos vinos y entre más tiempo pasa está mucho mejor. Esperemos que siga siendo así.
Castle Rock es un pueblo como cualquier otro. Tiene sus pequeños problemas cotidianos, pero ninguno es demasiado grave y se respira un aire de tranquila cotidianidad. Muy pronto, los vientos cambiarán en este poblado de Maine con la llegada de una nueva tienda llamada ‘Cosas necesarias’, a cargo del carismático señor Gaunt. Cada habitante parece encontrar lo que siempre ha anhelado y el precio parece ser razonable, pero no hay que fiarse del vendedor y el costo a pagar puede ser mucho más alto de lo que parece…..
Stephen King ha sido denominado como ‘El rey del terror’, título que ostenta con orgullo. Podría decirse que quienes lo leen se dividen en dos: Los que disfrutan su obra –y en esta categoría se encuentran sus fans más acérrimos quienes se autodenominan ‘frikings’- y aquellos que les parece un pésimo escritor de novelas baratas y no pierden oportunidad para menospreciar su carrera literaria a pesar de leer, con un placer culposo, sus libros.
Lo curioso es que el propio King se burla de sus contradictores aceptando los cargos que ellos le imputan. Él se describe como una especie de Big Mac agrandado de la literatura - con papas a la francesa y todo-, una especie de narrador de historias que sólo sabe escribir y escribir –su prolífica obra que abarca más de cincuenta títulos así lo confirma- y que se ha regido por una consigna muy sencilla: Escribir lo que sabe, no engañarse. Puede que haya escrito libros malos o aburridos, pero siempre ha sido fiel a sí mismo y eso vale en épocas donde el mercantilismo ha llegado incluso al mundo de las letras.
Y así ha sido durante toda su vida. Desde que era un niño y publicaba el periódico de su colegio en donde se burlaba de sus profesores pasando por el momento en que era un profesor promedio de inglés sin ningún futuro aparente, que se trasnochaba escribiendo historias de miedo mientras vivía en un pequeño remolque asediado por las deudas, con la responsabilidad de mantener a su esposa y dos niños pequeños hasta que la fortuna tocó a su puerta al publicar su primera novela, Carrie; hasta llegar al 19 de julio de 1999 donde una camioneta casi acaba con su vida y la literatura le salvó la vida ayudándole a retomar el camino.
En ninguno momento ha dejado de escribir. Siempre con el mismo fervor, con la misma pasión, encerrándose en su propia dimensión poniendo su rock pesado a todo volumen y concentrándose en sus propios y retorcidos mundos.
Quien lo ve con esa sonrisa no se imagina lo que tiene en mente.....
Quienes creen que es simplemente un escritor que se dedica solamente a narrar ‘historias sencillas de miedo’ cae en una generalización bastante simplista de la obra de King. En su largo haber cuenta con ensayos sobre el género del horror, historias de terror, de ciencia ficción, épicas –de hecho, una de sus sagas cumbres, La Torre Oscura, es un pequeño homenaje a la obra de Tolkien con un toque de western y ficción- , políticas –quizá no del todo pero, por ejemplo, gran parte de Corazones en la Atlántida’ se centra en la guerra del Vietnam-, medieval, futurista y muchas otras que se me escapan ahora, porque a pesar de haber leído más de veinte libros del ‘tito’ –como le llaman sus admiradores- aún podría decirse que me falta la mayoría de su obra por conocer.
Como era de suponerse su libros han sido llevados numerosamente a la pantalla tanto grande como chica, y cuando se ha hecho de manera acertada la obra se ha vuelto clásico de género del horror, como el enloquecido Jack Nicholson de ‘El Resplandor’, el gigantesco John Coffey de ‘Milagros inesperados’ y el payaso Pennywise de It, que estoy seguro a más de un lector le habrá causado pesadillas, por poner unos pocos ejemplos.
Yo creo que gran éxito de la obra de King se debe a dos cosas: La primera es al imperialismo norteamericano y la segunda a su estilo de narración.
Antes de que mis amigos revoluciomaotroskichechávezfidelicionarios me manden al paredón por la primera razón procedo a explicarla. Creo que somos hijos del capitalismo salvaje, del neoliberalismo y la cabeza de todo eso son los Estados Unidos, quizá habría sido diferente si la Unión Soviética hubiera ganado la guerra fría o si China gana la tercera guerra mundial pero tal escenario no se ha dado y lo veo bastante improbable para el futuro, por lo tanto toda América, Europa, Asia, Oceanía y África se rige con los pensamientos de los gringos. En todos los países se toma Coca cola, se usan zapatos nike y se mascla chiclets Adams; por lo tanto, los escritos de King que estaban dirigidos en un inicio a un público norteamericano adquirieron una globalización y una difusión que no creo hubiera sido posible si hubiera nacido en Laos, Nigeria o Colombia.
Paréntesis: El párrafo anterior me hizo recordar la canción de Rammstein, Amerika, que encaja perfectamente con la idea que quiero expresar. Aquí está.
La segunda razón a la que hacía referencia es al estilo narrativo de King. En cierto sentido me recuerda un poco al hombre araña que se refiere asimismo como ‘your friendly neighborhood, Spiderman’ que fue traducido por estos lares como ‘su amigo y vecino, el Hombre Araña’, pues bien, creo que esas palabras describen perfectamente la escritura del sujeto en cuestión. Su manera de escribir es sencilla y no es difícil identificarse con sus personajes, ni con su entorno….uno se deja envolver rápidamente en las situaciones ya que son perfectamente posibles ¿Quién no le teme a la oscuridad? ¿O no ha sido molestado por el abusón de la clase? ¿O se le ha muerto una mascota? ¿O conoce a esa vecina religiosa algo loca que podría ser capaz de cruzar el límite si tuviera algo de poder?
Ese considero yo es el verdadero secreto del tito. Esa capacidad de mezclar los elementos comunes y cotidianos con los elementos sobrenaturales y de terror, existen autores de terror que dominan mucho mejor el idioma que él, como podrían ser los casos de Poe o Lovecraft, pero en ocasiones el lector no busca esa exquisitez en las palabras sino que quiere algo sencillo, una situación que pueda hacer suya, ese personaje que se parece a su mejor amigo lleno de refranes, o esa niña tan mona y tierna que guarda cierto parecido con su hija y que está siendo asediada por ese jodido payaso de mierda. La magia de sus libros consiste entonces, en que uno siente sus relatos como las historia que le cuenta ‘su amigo y vecino’ mientras se toman una cerveza o una coca cola en la tienda de la esquina,y ya puede ser que te hable del reino de Delain, de la búsqueda de una Torre Oscura, de un pintor manco en una playa o un concurso de tv en un futuro muy cercano, siempre te sentirás como en casa, verás todas las situaciones como perfectamente posibles y no te querrás mover de la silla, ni acabar la bebida sin saber cómo termina la historia.
En este libro nos situamos en el pueblo de Castle Rock, lugar en el que anteriormente han tomado hechos descritos en otros libros como Cujo, La mitad siniestra y La zona muerta, lo que lo hace un destino no muy recomendable para los turistas, supongo. Como ya lo describo en la sinopsis, la llegada de una tienda, ‘Cosas necesarias’, a cargo del enigmático Leland Gaunt, parece romper los días de tedio del apacible lugar.
En esta ocasión el estilo de narración de King es coral, como ya lo había hecho en ocasiones anteriores como en ‘Apocalipsis’ o habría de hacerlo nuevamente en el futuro como en ‘La cúpúla’. El tito se siente bastante cómodo en este tipo de escritura en el que abarca diferentes puntos de vista de los personajes y donde no se centra en ningún en particular sino que más bien la tienda es el hilo conductor que parece unir todas las historias.
Personalmente, prefiero las historias de King que se centran en pocos personajes ya que los dota de mucha mayor fuerza e intensidad como ocurre con ‘Duma Key’, ‘El resplandor’ y ‘Cementerio de animales’ por citar algunas de mis favoritas; lo cual no quiera decir que esta obra sea débil, para nada, hay personajes interesantes como el comisario Pangborn –personaje también en ‘´La mitad siniestra-, Ace Merrill, Polly y ‘Buster’ Keeton.
No gracias......creo que esta tienda no me interesa para nada
Pero indudablemente quien se roba el show es el villano de turno y dueño de la tienda, Leeland Gaunt. Es un personaje misterioso quien no habla mucho excepto para seducir a su clientela y quien poco a poco lo vemos como un titiritero que sabe exactamente cuáles son los hilos a mover para crear el caos.
A medida que se desarrolla el libro y en especial en la relación que tiene con su ‘ayudante’, el criminal ‘Ace’ Merrill, cuando se desarrolla más la personalidad de este ser. Irónico, sarcástico y lleno de un humor negro exquisito –en el estante de venta tiene un letrero en latín que dice Caveat Emptor , que más o menos viene a traducir ‘cuidado con el vendedor'- , que lo convierte en un antagonista bastante carismático.
Por contraparte y quizá para mí el talón de Aquiles del libro es que el villano lo tiene todo muy fácil, el pueblo le es servido en bandeja de plata y sus habitantes son muy ingenuos o, si me preguntan a mí, bastante proclives a la locura. Aunque quizá estoy equivocado, puede que el mérito de King consiste en mostrarnos en como una comunidad de gente ‘normal’ puede pasar al caos y la sed de sangre en poco tiempo y creo que la historia nos da bastantes ejemplo de ello.
En pocas palabras y para no poner mayores spoilers es un buen libro de ese buen narrador de historias que es Stephen King, no entra en mi Olimpo propio de la obra del tito, pero no por eso deja de ser bastante recomendable. Así que bien pueden ir a Castle Rock y echarse una ojeadita en esa tienda nueva de Cosas Necesarias a cargo del simpático señor Gaunt, estoy seguro que encontraran algo que les guste pero no lo olviden, Caveat Emptor.